La crisis financiera en la que cayó la empresa rosarina de negocios agropecuarios Compañía de Tierras -con cheques impagos por $5,4M, un pasivo con bancos y financieras a superior a los $20M y posiciones tomadas por cumplir en el mercado de granos- generó mucha preocupación entre inversores y operadores del negocio granario por la posible multiplicación de casos similares en pooles de siembra.
Difundida ayer la noticia, fueron muchos los administradores de otros empresdas de siembra que recibieron todo el día consultas de inversores y salieron a desmarcarse.
Además, en la Bolsa -donde ha media docena de corredores muy preocupados porque adelantaron plata por operaciones fowards acordados con exportadores por los granos de Compañía- el tema es la comidilla diaria. Incluso, en las mesas se charló que quedaron prendidos multinacionales de la talla de Nidera, por ejemplo en la venta de semillas. Y hasta hay ejecutivos de bancos preocupados por haber quedado expuestos en esa compañía contra documentos de esas operaciones foward, que saltaron de banco en banco.
¿Qué está ocurriendo?
Es que la sequía, con su secuela de menor producción de granos, está corriendo el telón y dejando expuesto un escenario de agro-negocios complicado por costos de producción en dólares que no paran de subir (sobre todo arrendamientos de campo) y las dificultades para el comercio en trigo y maíz (con descuentos de hasta u$s 70 por toneladas por la intervención estatal), dos cultivos que son la caja de financiamiento operativo de las empresas.
¿Qué pasará con los fideicomisos agropecuarios o las empresas de siembra que juntan inversores a riesgo no por fideicomiso? ¿Los fideicomisos agrícolas podrán pagar la alta renta anual superior al 20% anual en dólares que prometían a sus inversores? ¿No se fueron de mambo al convalidar arrendamientos de 11/16 quintales por hectárea?
"La situación de los pooles es compleja. Este es un año donde las empresas agropecuarias esperaban estar holgadas, pera esa no sera la realidad", arranca Gabriel Pérez, director de la consultora especializada Mercampo.
"Se impondrán refinanciaciones de lo adeudado, reprogramacion de vencimientos y rebajas en alquileres. Y por la sequía puede haber quebrantos imposibles de evitar en empresas con grandes superficies bajo explotación. Sin ser tremendos, creo que nos espera un año complejo, pero que será posible sobrellevar para quienes tienen buena gestión, prima la buena fue, algo común en estas lides, y fundamentalmente tienen la paciencia para saber esperar a un cliente y aguantarlo hasta que su situación mejore", agrega.
El analista sostiene que si las pérdidas se limitan al maíz no habrá mayores problemas, pero si llegan a la soja, donde ya se prevén perdidas en rindes y áreas importantes donde ni siquiera se pude sembrar, puede haber quebrantos importantes.
Según relata Pérez, en la campana 2009/2010 las perdidas por la sequía para estas empresas fueron importantes (entre U$ 150 y U$ 300 por hectárea), pero en parte quedaron absorbidas por ganancias de campañas anteriores y por financiación bancaria disponible a costos muy bajos, y de esta forma en la campana 2010/11 lograron recomponer el capital de trabajo.
Pero ahora
Restricciones cambiarias y turbulencias financieras de por medio- no hay financiamiento bancario ya que los bancos subieron tasas al 30% y redujeron líneas de financiamiento, incluso a empresas de primera línea.
"A la falta de financiamiento y a las pérdidas en los cultivos se les debe adicionar los mayores costos, donde el principal son los alquileres pagados en soja, con un precio en promedio de U$ 330, los precios a la vista a mayo rondan los U$ 280/ U$ 270; esta sola situación hace que con buenos rendimientos sea difícil obtener ganancias", completa el director de Mercampo.
La gestión hacela diferencia
La crisis de Compañía de Tierras, preocupa a sus inversores y socios comerciales (proveedores, corredores), pero la duda es si será la única en rojo o la primera alentando un efecto dominó.
"Hay que reconoce que estábamos muy apalancados", reconoció ayer a punto biz el presidente de esa empresa, Carlos Mattos. Y, precisamente, las empresas más expuestas financieramente son las que tienen el escenario más complicado y, por el contrario, empieza a tallar más en la salud de la empresa el estilo de gestión y administración del riesgo.
"No podemos decir que al campo le fue mal en estos años", arranca el consultor de empresas Salvador Di Stéfano. "El problema es que hay empresarios del agro que no gestionan bien, que para cubrir una perdida toman más compromisos y que luego el capital de trabajo los arrastra a una crisis sin fin. Toman dinero de varias entidades financieras, cambian cheques a tasas elevadas en mesas de dinero, posponen pagos, malvenden activos y la sumatoria de todo ello termina en el concurso", cuenta el analista, quien también vaticina varios topetazos en pooles agrícolas.
En definitiva, para Di Stefano, "tendrán problemas lo que no saben gestionar, o tienen una historia de incumplimientos", mientras que por el contrario "comienza a pesar la marca, el apellido o la historia de cumplimiento en el mercado".
Fuente: Punto Biz - Mariano Galíndez
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