Todo se comprueba con la intervención de la Brigada de Abigeato Concordia, cuando le es solicitada su presencia en el establecimiento ganadero “Los Juncos”, ubicado en Colonia Yeruá, propiedad de Susana con domicilio en Villa Adela, donde se pudo constatar la muerte de nueve bovinos, que se encontraban uno al lado del otro debajo de un árbol de eucalipto, no teniendo ninguna herida visible. Se dio intervención al veterinario policial Diego Irigoyen, quien estableció que habían dejado de existir producto de haber recibido en su totalidad la descarga eléctrica de un rayo, como consecuencia de las inclemencias del tiempo.
Los animales tenían habían sufrido una fulminación, ya que sus cueros estaban chamuscados, y les emanaba sangre por nariz y boca. Independientemente de estos signos clínicos, cabe señalar que se realizaron las pericias necesarias en el árbol, donde se comprobaron las quemaduras de la corteza desde la punta del mismo hacia su extremo inferior, donde precisamente estaban resguardándose los vacunos.
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