Saltar menúes de navegación e información institucional Teclas de acceso rápido Actualidad
Todo se complica Actualidad

Una amplia zona agrícola con sequía

La prolongada falta de lluvias, que ya causó dificultades en la provisión de agua en algunas localidades del interior, ocupa el primer lugar en la lista de urgencias del sector agropecuario, incluso por encima de otra escasez preocupante, el gasoil.
21/09/2006 00:00 hs

La prolongada falta de lluvias, que ya causó dificultades en la provisión de agua en algunas localidades del interior, ocupa esta semana el primer lugar en la lista de urgencias del sector agropecuario, incluso por encima de otra escasez preocupante, la de gasoil. El estrés hídrico es especialmente fuerte en la mayor parte de Córdoba, el sur de La Pampa, el norte de Santa Fe, el sudoeste de Buenos Aires y las provincias norteñas.

Los productores esperan una menor cosecha de trigo, cuya trilla debería empezar el mes próximo en algunos lugares, y hablan de pérdidas económicas importantes. Según el panorama agrícola semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el 30% de ese cereal sembrado en esta campaña se desarrolla con mucha dificultad por la falta de agua y las elevadas temperaturas.

"La sequía ya afectó al trigo y, de no haber lluvias, va a terminar afectando a los granos gruesos", sintetizó Rogelio Pontón, director de Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Algo de eso ya está ocurriendo. La siembra de girasol avanzó muy poco -a esta altura del año, en 2005 se había cubierto un 4,5% más- porque los productores esperan contar con un suelo más húmedo. Otro tanto ocurre con el maíz, cuya implantación se demoró un punto porcentual respecto del año último.

Sin embargo, la ganadería es decididamente la actividad más afectada: en las áreas más comprometidas los animales están en pésimo estado y con grandes pérdidas de peso. Si bien algunos pronósticos anuncian la llegada de las primeras lluvias de la primavera para los próximos días, otras fuentes prevén que la escasez de agua seguirá hasta diciembre.

En algunos lugares, es el segundo o el tercer año de baja productividad por falta de lluvias. En La Pampa y el sudoeste bonaerense, y en las provincias del Norte -Chaco, Santiago del Estero y Formosa-, las praderas soportaron un invierno muy seco, que dejó el suelo al descubierto y, en algunos casos, causó mortandad de animales.

"Y ni qué hablar de las praderas implantadas, donde las pérdidas son bastante grandes", afirmó Alicia Urricariet, asesora técnica de la Sociedad Rural Argentina (SRA).

En el sudoeste bonaerense, algunos productores estiman en un 3% la mortandad de animales. Para calcular la disminución del rodeo en esa zona, el Ministerio de Asuntos Agrarios bonaerense compara el número de animales vacunados este año respecto del anterior.

El inventario arroja los siguientes guarismos: hay un 5% menos de vaquillonas, un 16,5% mermaron los novillos y un 13,2% los novillitos.

"Nosotros lo vemos, aunque es difícil de calcular porque el hombre de campo no lo denuncia", acotó Horacio Buitrago, de Tornquist, donde anteayer hubo más de 30 grados centígrados de temperatura.

Hasta esa zona se acercó la semana pasada el gobernador bonaerense, Felipe Solá, para ver de cerca los estragos producidos por el clima y escuchar los reclamos.

Con sequías que se repiten año tras año, en paralelo al déficit hídrico se acumula el económico, y hay que tener espaldas para soportarlo. "Va a haber un gran éxodo de productores porque los campos chicos -de menos de 500 hectáreas- dejan de ser viables", apuntó Buitrago.

En Bordenave, donde la semana próxima una asamblea de productores evaluará la situación, "el panorama es tremendo y está golpeando sobre todo a los pequeños productores. Es el único tema de conversación, la gente llora miseria y, esta vez, con razón", afirmó la productora María del Carmen Neira.

En La Pampa pasa lo mismo. "Macachín, por ejemplo, es una zona de 630 milímetros de precipitación anual. En 2005, llovió 280 mm y en lo que va del año no llegamos a 200. Acá no hay cosecha de trigo porque ni siquiera se sembró; pasto prácticamente no queda; estamos encerrando la hacienda, y dando de comer maíz, rollos y lo que se pueda conseguir", dijo el productor Dardo Chiessa. En esa zona, los rollos de pasto, que en mayo valían entre 120 y 130 pesos, llegaron ahora hasta los 170 pesos por unidad.

Aunque cayeron algunas gotas en los últimos días, el centro del país no ofrece un panorama distinto. En Córdoba, las vacas de los tamberos están produciendo hasta un 30% menos y los agricultores que sembraron trigo ya computan una merma de rendimientos que se situaría entre un 20 y un 35%, según sea el estado de los lotes.

El fin de semana último, en la Exposición Rural de Jesús María se escucharon los lamentos. José Suárez, jefe de la Mesa de Negocios Agrícolas de la sucursal Córdoba de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), señaló: "En 20 días cambió totalmente el escenario, hoy estamos muy preocupados por el volumen final de la cosecha de trigo".

Fuente: La Nación

Teclas de acceso