La mayor cooperativa agrícola del país está por dar el batacazo: en alianza con la multinacional Bunge, la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) se encuentra a un paso de quedarse en el país con el negocio de fertilizantes para el campo de la estadounidense Mosaic, una de las mayores firmas del rubro.
Mosaic, que puso un pie en 2004 con puerto y planta propia en Puerto San Martín, Santa Fe, es la principal abastecedora del fertilizante superfosfato simple. Tiene allí una capacidad de producción de 250.000 toneladas y abastece el 50% del fosfato del mercado argentino.
En octubre pasado anunció su decisión de irse del país y poner en venta los activos. La medida estuvo motivada por la reducción del mercado debido a la caída del área de trigo y maíz, fuertes consumidores de estos productos. Pero, además, según trascendió, también influyó una relación conflictiva con una cooperativa estibadora regional.
En ese momento aparecieron varios interesados en comprar Mosaic. Quedó una terna: ACA y Bunge en sociedad, la cooperativa agrícola Agricultores Federados Argentinos (AFA) y la noruega Yara. También había estado en carrera la marroquí OCP, que decidió bajarse de la negociación para esperar a invertir en otro momento.
Hace menos de un mes, Mosaic eligió encarar la etapa final con la dupla ACA y Bunge. Aunque no trascendieron cifras sobre a qué monto podría realizarse la operación, fuentes del mercado estiman probable unos 60 millones de dólares, incluido el capital de trabajo. El cierre formal de la operación se terminaría de hacer en no más de 60 días.
Además de ponderar la capacidad para hacerse cargo del negocio, Mosaic también habría evaluado qué propuesta de compra garantizaba mejor la continuidad de 130 empleados. En este punto también se volcó a favor de ACA y Bunge.
En común
ACA y Bunge ya poseen acuerdos en común desde hace varios años. Tienen, por ejemplo, uno por la producción de superfosfato simple en Ramallo, desde donde Bunge produce y abastece a ACA. Además, Bunge provee a la cooperativa agrícola de otro fertilizante, conocido como UAN (un producto nitrogenado líquido), que hace en Campana.
En los últimos años, una de las premisas del Gobierno fue que las cooperativas agrícolas locales debían crecer a expensas de las cerealeras multinacionales. En rigor, el ex secretario de Comercio Guillermo Moreno promovió una cámara exportadora con productores y cooperativas y la favoreció con permisos para exportar.
La sociedad entre ACA y Bunge revela que una cooperativa local y una multinacional pueden coexistir y hacer negocios juntas.
Fuente: La Nación - Fernando Bertello
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