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Utilización de pulpa de citrus para la alimentación de rodeos lecheros

Un trabajo realizado por los Ingenieros Agrónomos Walter Mancuso, Coordinador del Proyecto Regional Lechero del INTA e integrante del Área de Extensión de la Estación Experimental Agropecuaria Paraná del INTA y Julio Butus, especialista en lechería
29/08/2012 16:44 hs

Un trabajo realizado por los Ingenieros Agrónomos Walter Mancuso, Coordinador del Proyecto Regional Lechero del INTA e integrante del Área de Extensión de la Estación Experimental Agropecuaria Paraná del INTA y Julio Butus, especialista en lechería y docente de la Escuela Agrotécnica Las Delicias, detalla aspectos sobre la utilización de pulpa de citrus para la alimentación de rodeos lecheros en Entre Ríos.

El bagazo: complemento ideal para resolver faltantes estacionales de forrajes

El aprovechamiento del bagazo en la alimentación de rumiantes transforma un problema, cómo la potencial contaminación ambiental en la cercanía de las plantas de procesamiento de cítricos, en un subproducto que genera valor tanto por los fletes que requiere para su traslado, como a nivel de los predios donde se lo consume.

Además de ofrecerse como base de la ración, su utilización permite resolver faltantes estacionales y/o momentáneas de forrajes voluminosos de calidad, siendo un sustituto muy valioso de los silajes de planta entera de maíz y/o sorgos. Al mismo tiempo, su alto contenido de hidratos de carbono, el escaso nivel de proteínas y el adecuado aporte de fibra efectiva de alta digestibilidad total (superior al 80%), la constituye en un complemento ideal para pasturas de leguminosas y/o verdeos tiernos durante el otoño y principios de la primavera.

Nordeste entrerriano generadora de pulpa o bagazo de citrus por excelencia

El nordeste de Entre Ríos posee una importante producción de frutas cítricas, especialmente naranjas, mandarinas y pomelos, que se destinan al abastecimiento del mercado de frescos y a la elaboración de jugos y concentrados. Como subproducto de esta última actividad se genera la denominada “pulpa o bagazo de cítricos”, cuya composición varía en relación con la especie de la cual provenga y del proceso de manufactura al cual es sometido.

Normalmente representa el 50% del peso total de la fruta y contiene cáscara, membranas y cantidades variables de semillas y jugo, además de una escasa proporción de frutas de descarte enteras. Por su gran volumen con alto contenido de agua y su potencial contaminante del ambiente, genera un problema serio para el almacenamiento y deposición final en las plantas industriales extractoras de jugos cítricos. No obstante, su fibra de alta degradabilidad y su alto contenido de hidratos de carbono solubles, ofrece al mismo tiempo una oportunidad de alimentación suplementaria para rumiantes, especialmente los bovinos. Su principal aporte nutricional lo constituyen los carbohidratos solubles (azúcares simples) y estructurales (hemicelulosas, celulosas y pectinas) fácilmente fermentescibles en rumen, que promueven la formación de ácidos propiónico y acético, respectivamente, aunque posee una muy baja concentración proteica.

Por lo descripto, se lo ubica como un residuo de alto valor energético, con algunas limitaciones para su aprovechamiento en fresco debido al elevado contenido de agua (mayor al 80%) y a las diferencias en su aceptabilidad, que varía según el tipo de cítrico, el tratamiento industrial de la fruta y si fue sometido a un proceso de fermentación durante su almacenamiento. El orden de preferencia decreciente del tipo de bagazo por parte de los bovinos es: limón, pomelo, naranja y finalmente, mandarina. Esta última posee el mayor contenido de aceites esenciales de todos los cítricos, lo cual confiere al material un olor particular y desagradable para los animales que puede verse minimizado si, previo al estrujado de la fruta, se extraen los aceites de la cáscara. La pulpa fresca es menos aceptada con respecto a la pulpa que sufrió un proceso de ensilado o fermentación, que elimina los sabores y olores de los aceites esenciales y le da una consistencia pastosa, que facilita su consumo.

Estacionalidad, única limitaciones para rumiantes

En relación al tipo de bovinos que lo podrían consumir, en los trabajos recopilados y en las experiencias “de campo” evaluadas no se mencionan ni se observaron limitaciones importantes para ninguna categoría, salvo que los animales jóvenes suelen tener menor aceptación y consumo relativo que los adultos, aunque esto depende en gran medida del proceso de acostumbramiento al cual fueron integrados. Un aspecto a tener en cuenta para su utilización en alimentación de rumiantes y que se menciona también en estos trabajos, es su estacionalidad, ya que dependiendo de las condiciones climáticas, del precio de las frutas y del manejo de los montes cítricos, suele escasear y faltar entre los meses de noviembre/diciembre y febrero/marzo. También se deben considerar las dificultades que implica su alto contenido de agua, tanto por el costo de traslado (flete), como por el manejo dentro del establecimiento para su almacenamiento y entrega a los animales, así como también se debe prever el posible atore de alguna fruta entera en el esófago de los animales cuando se administra el bagazo fresco.

Como aspecto adicional en lo operativo, se debe tener en cuenta el alto potencial corrosivo que posee este material, debido a la presencia de ácidos que deterioran metales, cal y cemento

Almacenamiento y distribución a los animales

Se mencionan dos formas más comunes de acopiar y ofrecer la pulpa de cítricos:

a) Fresco: en oferta para autoconsumo, la forma más precaria es la construcción de cordones desparramados sobre el suelo, que tienen el ancho del camión y un largo y altura variable según la velocidad de vaciado del mismo, a mayor velocidad de descarga, menor espesor de la capa de pulpa y mayor longitud en el frente de ataque. Esto normalmente se relaciona con la cantidad de cabezas a racionar, recomendándose ofrecer de 0,50-0,60 m lineales/cabeza. Algunos productores, previo a la descarga, desarman un rollo de heno de calidad media a baja y descargan la pulpa sobre el mismo, con el objeto de que el heno absorba los efluentes, disminuyendo el problema de formación de barro y de pérdida de nutrientes en el jugo y aportando además fibra larga a la dieta, que tiende a mejorar el proceso de rumia. El control del acceso a la pulpa por parte de los animales se realiza en estos casos mediante el uso de alambrado eléctrico, normalmente con doble hilo, que permite a los mismos introducir su cabeza y consumir sin pisar el material.

Otra forma de entrega del material fresco para consumo directo es mediante la descarga en grandes comederos, normalmente confeccionados con troncos de eucaliptos creosotados de aproximadamente 1,5 metros de ancho por 5 m de largo, que soportan la descarga de un chasis (6 a 7 toneladas) y permiten el consumo desde todos sus lados. En caso de almacenarlo por un breve tiempo para luego entregarlo fresco (sin ensilar), es necesario prever un sitio alto con buen escurrimiento, ya que el material drena una importante cantidad de jugo desde el momento mismo de su descarga.

Para su posterior acarreo y distribución a los animales, deberá tenerse en cuenta que es un material pesado y de difícil manipuleo, por lo cual se recomienda trabajarlo con palas mecánicas y acoplados simples o mezcladores que posean autodescarga.

b) Ensilado: se puede lograr muy fácilmente el proceso de fermentación y ensilado del bagazo, con mínimas pérdidas de material incluso sin taparlo con polietileno. Una manera sencilla y que permite minimizar las pérdidas es depositarlo sobre polietileno de 200 micrones o más de espesor apoyado en el suelo, dejando suficiente plástico en los bordes para el posterior tapado del material, a fin de evitar el ingreso de aire. Esto se realiza en lugares altos, con pendiente tal que permita la evacuación de los efluentes y desde el cual, una vez fermentado (luego de 15 o más días) se va sacando diariamente para alimentar los animales. En las experiencias de campo se observa que el material fermentado posee mayor aceptación por parte de los animales con respecto al mismo bagazo fresco.

Fuente: Proyecto Lechero INTA - Centro Regional de Entre Ríos

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