Todavía se escuchan los ecos de la exposición de Barinas, en Venezuela, donde participó una nutrida delegación de fabricantes argentinos de implementos agrícolas. Los resultados fueron contundentes: el sector de maquinarias, tractores e implementos agrícolas vendió el total de los productos que llevaron a la tierra de Hugo Chávez, por un valor de 1,5 millones de dólares, cerrando negocios por otros 12 millones de dólares que incluyen, además, el paquete tecnológico y genética animal para carnes y lácteos, según apuntaron al regreso. Por Entre Ríos fueron de la partida Ingeniería Tornado, Metalúrgica Dino Bártoli, Industrias Hermann, Lambert hnos., Industrias Pesce, Establecimiento Industrial Enrique Rhiel, Ismael Scatena y Tecnolengo, junto a funcionarios. También participó Angel Werner, representante en Entre Ríos de la firma cordobesa Maicero Franco Fabril. En diálogo con Campo en Acción Radio comentó la experiencia “en un país en plena expansión, con importante presencia del Estado en todas las áreas”. “Barinas -a 520 kilómetros de Caracas- es una región agrícola y ganadera, donde se nota una situación deficitaria en el cultivo del maíz, una de sus prioridades”. El clima tropical dificulta cultivos que son esenciales y en los que Venezuela pretende invertir fuerte. Werner resaltó el interés en “todo lo que sea alimentos”, incluyendo, además del maíz, a los lácteos. “Es lo que más necesitan importar” puntualizó. A diferencia de nuestra geografía, la soja venezolana es una tímida experiencia. La muestra permitió a 77 empresas argentinas de diferentes áreas temáticas, 64 empresas venezolanas del sector ganadero, y más de 70 cooperativas venezolanas intercambiar experiencias y hacer negocios. Por parte de la delegación argentina, 50 empresas fueron exclusivamente de maquinaria agrícola, 17 de insumos más pequeños como molinos de viento, caravanas para ganado, alambrados eléctricos -entre otros rubros-, 9 empresas relacionadas a genética bovina de carne y leche, con razas con cruza cebú en el caso de genética para carne, algunas empresas de genética de búfalo, y 2 empresas proveedoras de semilla forrajera tropical de genética tradicional -no modificada genéticamente-, en el rubro de genética vegetal. Para finalizar Werner mencionó la venta de 15 tractores – de una fábrica de granadero Baigorria, en Santa Fe- “maquinaria que fue comprada por el estado venezolano” a través de institutos oficiales que promocionan distintas áreas mostrando el apoyo y el interés estatal en el desarrollo de la agroindustria en el país sudamericano.