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Ante la ausencia de lluvias Actualidad

Ya preocupa el déficit hídrico que debe enfrentar la provincia

El maíz, en etapa de floración, muestra signos de estrés hídrico y esto afectará su rendimiento. La soja también sufre complicaciones. El fenómeno de La Niña resulta bueno para el girasol.
14/12/2010 08:05 hs

Especialistas de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos califican como preocupante el fuerte déficit hídrico que enfrentan la totalidad de los departamentos entrerrianos y aseguran que se necesitan 100 milímetros de agua para revertir la situación.

El trigo ya se está cosechando con muy buenos rindes, pero las 150.000 hectáreas de maíz se encuentran en etapa de floración y con la escasez de agua no llegan a formarse los granos, con consecuencias en cuanto al rendimiento del cereal.

La ingeniera agrónoma Gladys Eguía, miembro del Sistema de Información Agrícola para el Seguimiento y Estimación de la producción de cereales y oleaginosas (Siber) de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, explicó que en promedio en la totalidad de los departamentos de la provincia se necesitan precipitaciones que sumen 100 milímetros. “La provincia está muy afectada, más allá de los milímetros que cayeron el sábado pasado, incluso en ningún lugar las precipitaciones superaron los 20 milímetros”, indicó la consultada.

Las plantas de soja de primera ya fueron sembradas y están resistiendo, sin duda las 150.000 hectáreas de maíz en Entre Ríos son las que se encuentran en peores condiciones.

Eguía señaló que están en pleno proceso de floración y este es el período en que mayor cantidad de agua necesitan para su desarrollo, ya que es el momento en que se forman los granos y su peso, es decir que la falta de agua afecta directamente el rendimiento del mencionado cereal.

La demanda de agua por el cultivo de maíz es relativamente baja los primeros 20 días, a partir de allí comienza a incrementar sus requerimientos diarios, siendo máximo en floración (reproducción). El consumo de agua de un maizal con una población de 57.000 a 60.000 plantas por hectárea, desde los 20 días previos a la floración y 30 días después de esta, es de 7 milímetros diarios, es decir que requiere 350 milímetros en el lapso de 50 días.

“Con la sequía que hay y lluvias de 20 milímetros no le alcanza ni para dos días”, recalcó Eguía.

La plantación de maíz venía muy bien durante los primeros días de siembra, pero ya presenta signos claros de estrés hídrico, como consecuencia se le acartuchan las hojas, además de que su crecimiento es más lento y como no tiene agua para la formación de granos el resultado es una pérdida de rendimiento.

Buena cosecha de trigo

Lejano al delicado momento que atraviesa el maíz, la cosecha de trigo está a punto de finalizar y con muy buenos rindes. El promedio por hectárea es de 3.700 (cifras similares a 2009, donde el rinde promedio por hectárea fue de 3.669). Lo que se está cosechando son las 279.400 hectáreas de trigo que se sembraron en la provincia.

Una situación positiva se da también para la producción de lino, que también comenzó a trillarse.

Siembra de soja

La profesional comentó que los productores intentan terminar la siembra de soja de primera, la cual ya debería haber culminado pero por efectos de la seca no fue así. Incluso debería estar avanzada la siembra de soja de segunda, que habitualmente se siembra luego de cosechar el trigo, pero sucede que los suelos están muy secos y hay lugares con muchísimas grietas, lo que lleva a un avance de sólo el 10% de la siembra de soja de segunda.

Eguía indicó: “En estos casos los ingenieros podemos decir: yo no sembraría la soja de segunda, pero en definitiva es una decisión del productor. Incluso pueden definir aún sembrar en ese rastrojo sorgo o maíz de segunda”, explicó.

Los climatólogos a nivel nacional indican que el efecto de La Niña (se trata de un evento climático que indica que habrá lluvias por debajo de lo normal) permanecerá hasta marzo de 2010.

“En estas condiciones, todo pasa por la decisión y el riesgo que quiera tomar el productor, obviamente asesorado por su técnico. Ante un panorama climático como el que tenemos no hay una receta”, detalló.

La realidad es que allá por agosto o setiembre, los expertos en clima anunciaban que el fenómeno de La Niña se daría para fines de diciembre de 2010, entonces los productores agropecuarios tomaron la opción de sembrar maíz antes para llegar con el grano formado a fines de diciembre y con esto no le afectaría la cantidad de granos, pero sucedió que las consecuencias del fenómeno climático se adelantaron, con lo cual dejan al maíz en el peor momento.

Fuente: Diario Uno - Valeria Girard

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