El agro argentino intensificó durante 2025 el uso de financiamiento bancario digital, con una marcada preferencia por el crédito en dólares. Con ese balance sobre la mesa, ahora las expectativas del sector están puestas en cómo se comportará el productor durante 2026 y qué herramientas financieras aparecerán en la próxima edición de Expoagro 2026, que se perfila como el escenario donde se marcará el pulso del financiamiento para la nueva campaña.
Es creciente la adopción de herramientas digitales por parte de los productores para financiar insumos y capital de trabajo. El último informe de Nera registró un 90% más de operaciones que en 2024, crecimiento que refleja cómo el agro se volcó más al financiamiento bancario digital durante el 2025.
El dato más contundente es el peso que adquirió el financiamiento en moneda estadounidense: el 88% de las operaciones de crédito realizadas durante 2025 fueron en dólares. El cambio resulta significativo si se tiene en cuenta que el año anterior ese tipo de financiamiento representaba el 54% de las operaciones, mientras que para la campaña 2024/25 ya había escalado al 65%.
Según el informe de la consultor Nera, el volumen de transacciones destinadas al financiamiento de insumos dentro de la plataforma se duplicó respecto de 2024. Esta dinámica acompaña una tendencia más amplia del mercado agropecuario, donde la demanda de crédito bancario creció ante la reducción de la financiación comercial que tradicionalmente ofrecían proveedores.
La plataforma canaliza acuerdos específicos para financiar insumos clave como protección de cultivos, semillas, fertilizantes y combustibles. Los mayores picos de actividad se registran en la previa de la campaña gruesa, período que concentra el 44% del volumen anual de transacciones.
Durante 2025, además, el ecosistema sumó líneas de crédito destinadas a maquinaria agrícola. En este primer año cerca de un centenar de proveedores operaron activamente en la plataforma, facilitando desde la compra de implementos y repuestos hasta el financiamiento de saldos remanentes en operaciones que incluyen la entrega de unidades usadas.
En el segmento ganadero, las transacciones registraron un crecimiento interanual del 22%, principalmente vinculadas a inversiones en genética, retención de vientres y compra de invernada.
El análisis de la estacionalidad muestra un fuerte incremento de operaciones a partir de marzo, en coincidencia con el inicio del otoño. Este período marca un punto clave en el calendario ganadero por la llegada del destete y el pico de comercialización de terneros.
De cara a 2026, la plataforma anticipa nuevas herramientas financieras que se presentarán durante Expoagro 2026. “Buscamos que el productor tenga mayor capacidad de financiamiento. Creemos que comenzará a invertir más y a intensificar la ganadería. La necesidad de crédito puede cubrirse con garantías reales vinculadas a su actividad diaria. En Expoagro vamos a lanzar un producto muy interesante”, adelantó Herbin.
El informe también revela que el 60% de los créditos tomados por los productores tiene un plazo de un año, una estrategia orientada a que los vencimientos coincidan con el ciclo productivo y la próxima cosecha. Entre junio y agosto aumenta la demanda de préstamos a 360 días, mientras que entre agosto y octubre cobran mayor protagonismo los financiamientos a 270 días.
En cuanto a las tasas, el mercado mostró dos comportamientos diferenciados. El costo del endeudamiento en dólares evidenció una tendencia alcista a lo largo del año, llegando prácticamente a duplicar sus valores entre el inicio y el cierre del período. En cambio, las tasas en pesos mostraron mayor volatilidad durante los meses electorales, aunque finalmente regresaron a niveles similares a los del comienzo del año.
Otra tendencia que gana terreno es el uso de granos como respaldo financiero. Durante 2025 se utilizaron más de 520.000 toneladas para garantizar créditos dentro del sistema, con la participación de 40 acopios, corredoras, exportadoras y cooperativas.
El 80% de los contratos se concretó con precio a fijar, principalmente en soja (44%) y maíz (40%), consolidando el rol del grano como activo financiero dentro de la estructura productiva.
La digitalización de activos productivos también impulsa nuevas herramientas de crédito. En este marco, Nera lanzó en 2025 el producto “Crédito grano disponible”, que permite al productor acceder a liquidez inmediata utilizando como respaldo los granos almacenados en silo bolsa. Para 2026, la plataforma prepara nuevas opciones que incorporarán garantías vinculadas a la actividad ganadera.
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