Durante los días 29 y 30 de septiembre, el predio “El Castillo” de la ciudad de Crespo se convirtió en el escenario neurálgico de la producción láctea entrerriana y regional. La 2° Jornada de la Cadena Láctea de Entre Ríos, organizada por la Cámara de Productores de Leche de Entre Ríos (CAPROLER), reunió a productores, asesores técnicos, industriales y estudiantes de escuelas agrotécnicas en un encuentro signado por la capacitación técnica de alto nivel, la incorporación de inteligencia artificial, el análisis de modelos de negocio y una destacada muestra comercial.
A lo largo de las disertaciones, los especialistas de primer nivel que se dieron cita en nuestra provincia coincidieron en una premisa transversal: la lechería moderna exige pasar de la búsqueda del mero volumen de leche al control estricto de la eficiencia, integrando la nutrición de precisión, el bienestar animal, la sanidad preventiva y la gestión analítica de datos.
Campo en Accion llegó hasta alli en el segundo dia y estos fueron algunos de los temas tratados
Manejo alimentario de precisión: la rutina que determina el potencial productivo
En la apertura del bloque técnico, el especialista y asesor privado Med.Vet. Pablo Siri abordó los pilares fundamentales del manejo alimentario en rodeos de alta producción. Siri enfatizó que la nutrición debe acoplarse de manera estricta al comportamiento y a los ciclos fisiológicos del animal, asegurando que una vaca en planteos intensivos requiere comer entre 3 y 5 horas diarias, distribuidas en un rango de 8 a 12 sesiones de alimentación.
Para garantizar esta ingesta sin generar competencias que resientan el rodeo, la infraestructura resulta determinante. Siri remarcó que se debe disponer de no menos de 70 centímetros de comedero por animal para asegurar un acceso cómodo al alimento. En esa misma línea, advirtió sobre las consecuencias de una mezcla deficiente o heterogénea en el mixer: cuando la ración no es uniforme, las vacas dominantes seleccionan los ingredientes y dejan una comida de menor calidad y cantidad a las categorías subordinadas. Esta incorrección operativa tiene un impacto cuantitativo directo, estimándose una pérdida de 240 mililitros de leche por vaca y por día por cada 1% de desviación en la calidad de la mezcla.
"La vaca es muy inteligente; se da cuenta cuando la queremos estimular para que coma más. Se adapta perfectamente a las estrategias conjuntas de alimentación que permitan que ingiera más materia seca y exprese su potencial genético", remarcó el Dr. Pablo Siri al analizar el comportamiento animal frente a las tecnologías de manejo.
La vaca moderna: cambios metabólicos y altas exigencias nutricionales
Por su parte, el Med.Vet. José Maiztegui, representante de la empresa BladeK, expuso sobre la profunda evolución que ha experimentado el rodeo lechero a partir de la fuerte presión de selección genómica iniciada hacia 2009 y 2010. Esta transformación no solo incrementó el volumen y la concentración de sólidos en leche, sino que modificó la morfología y la actividad metabólica del bovino, convirtiendo al rumen y al hígado en órganos de choque indispensables para asimilar los exigentes picos de lactancia.
Frente a este nuevo biotipo de alto mérito genético, Maiztegui advirtió que muchos establecimientos continúan aplicando pautas de alimentación semitradicionales que no cubren los requerimientos del animal. En sistemas donde hasta dos tercios de la dieta provienen de forrajes conservados y concentrados, el especialista remarcó la importancia de realizar análisis periódicos para prevenir riesgos sanitarios como las micotoxinas, incorporar aditivos secuestrantes y ajustar el aporte de microminerales y sistemas antioxidantes para proteger la salud hepática y reproductiva.
Asimismo, subrayó que la adecuada preparación en el período de preparto, sumada a condiciones óptimas de confort, termina condicionando entre el 80% y el 90% del éxito productivo de la lactancia futura.
"A través de la selección genética tenemos una vaca con alta capacidad de producción, pero necesitamos que los productores tomen conciencia de estos cambios y acompañen nutricionalmente para que ese mérito genético realmente se exprese", sostuvo José Maiztegui durante su presentación.
Sanidad en la guachera: un nuevo paradigma para la Diarrea Neonatal Bovina
El abordaje sanitario de la crianza estuvo a cargo de la Med.Vet. Victoria Reynals, de MSD Salud Animal, quien propuso redefinir la estrategia tradicional contra la Diarrea Neonatal Bovina (DNB) desplazando la atención de la sola tasa de mortalidad hacia la medición rigurosa de la morbilidad. Reynals explicó que los terneros que sufren episodios entéricos y logran sobrevivir arrastran pérdidas económicas severas e invisibles, registrando un peso considerablemente menor al desleche, un mayor riesgo de padecer cuadros pulmonares posteriores y una merma en su rendimiento productivo durante la primera lactancia.
Respecto a la etiología de la enfermedad, la especialista detalló que durante la primera semana de vida prevalecen los cuadros bacterianos y parasitarios causados por Escherichia coli y Cryptosporidium, mientras que a partir de los 10 a 15 días cobran mayor relevancia las infecciones virales, encabezadas por el Rotavirus.
Para contrarrestar esta problemática, Reynals presentó innovaciones de manejo como la estrategia de desacoplar la vacunación del momento del secado —aplicándola entre 11 y 14 días antes— para maximizar la concentración de anticuerpos en el calostro sin interferir con la involución de la glándula mamaria. A esto sumó el aprovechamiento de la leche de transición por su alto valor biológico y protector intestinal, la urgencia de diseñar planes de contingencia en infraestructura frente a las previsiones del fenómeno "El Niño" y la digitalización de los registros de guachera para tomar decisiones sanitarias basadas en datos concretos y no en meras sensaciones.
"Empezar a analizar datos es lo que viene. Hoy no hay excusa para que no hagamos un buen análisis en la guachera; tenemos que procesar la información para tomar decisiones reales y abandonar las simples sensaciones", enfatizó Victoria Reynals al referirse al uso de la tecnología en la sanidad de la crianza.
Rentabilidad y gestión: el ABC para optimizar los márgenes del negocio
En el plano económico y operativo, el consultor privado Mauro Gorgelino trazó las pautas de gestión necesarias para mejorar el margen de los establecimientos en un escenario donde la alimentación representa cerca del 60% del costo total del negocio. Gorgelino sostuvo que los tambos más rentables son aquellos que logran integrar equipos multidisciplinarios de trabajo, donde asesores y personal realizan un diagnóstico diario y temprano de las desviaciones operativas.
En términos de eficiencia reproductiva y nutricional, el consultor precisó que la ventana óptima para preñar a la vaca oscila entre los 100 y 120 días posparto, rango donde se maximiza la conversión del alimento en leche.
En cuanto a las reservas forrajeras, alertó sobre el error recurrente de consumir rápidamente los silajes de maíz, aclarando que un ensilado alcanza su verdadero potencial de fermentación y estabilización recién a los 180 días de confeccionado, debiendo respetarse un mínimo de 120 días antes de su apertura.
Gorgelino recomendó apuntar a la regla mnemotécnica de 35% de materia seca, 35% de almidón y 35% de FDN en maíz, y a cortes en botón floral para la alfalfa, recordando finalmente que el descanso en el animal de 12 a 14 horas diarias resulta un factor atroz en el impacto sobre la tasa de preñez y la conversión de alimento.
"Nuestros mejores clientes son los que todos los días se van a la banquina, hacen diagnóstico temprano y vuelven a la ruta. La clave no está solo en mirar la producción, sino en cómo estamos manejando lo económico y lo financiero", afirmó categóricamente el consultor Mauro Gorgelino.
Mirar hacia adelante: el balance de la dirigencia tambera
El cierre institucional estuvo a cargo de Sergio Borré, presidente de CAPROLER, quien brindó un balance altamente positivo de las dos jornadas de trabajo y destacó la masiva concurrencia de productores, técnicos y contingentes de escuelas agrotécnicas de la zona.
Borré enfatizó el valor de haber concentrado disertaciones de primer nivel en la propia casa del productor entrerriano e instó a la comunidad tambera a no dejarse vencer por la coyuntura ni por los vaivenes climáticos y económicos. El dirigente reafirmó que el objetivo central de la cámara es brindar herramientas para el desarrollo común, promoviendo la capacitación continua como el único camino posible para que el productor pueda levantar la mirada de la urgencia diaria y planificar el futuro de la actividad lechera regional.
Más allá del ámbito estrictamente académico de las disertaciones, Borré puso sobre la mesa las demandas estructurales de la institución para fortalecer la lechería entrerriana. En ese contexto, remarcó como un eje estratégico prioritario la necesidad de concretar el proyecto para contar con un laboratorio lácteo provincial. Un espacio técnico de esta envergadura permitirá contar con parametrizaciones y análisis locales, garantizando la transparencia en el pago de la leche por calidad, brindando previsibilidad al productor y consolidando herramientas científicas propias para defender la competitividad de toda la cuenca lechera de Entre Ríos.
El dirigente reafirmó que el objetivo central de la Cámara es brindar herramientas para el desarrollo común y dar las luchas institucionales que el sector demanda.
"Los problemas diarios los vamos a tener siempre. El tema es que hay que mirar un poquito más adelante, capacitarse y no quedarse con las dificultades de todos los días. Desde la organización buscamos el bien común del tambero, y por eso avanzamos con proyectos clave como la necesidad de contar con nuestro propio laboratorio lácteo provincial, una herramienta indispensable para dar certidumbre y potenciar el desarrollo de la lechería entrerriana", concluyó Sergio Borré en su balance final del encuentro.
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