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Kirchner reconoce la inflación Actualidad

Acuerdan bajar 5% precio de alimentos

El Gobierno prepara el anuncio para mañana en la Casa Rosada. Guillermo Moreno citó a los supermercados y les pidió su apoyo. Absorberían la rebaja con sus márgenes
09/10/2007 00:00 hs

Sigilosamente, el polémico Guillermo Moreno citó ayer en su despacho a directivos de las principales cadenas de súper e hipermercados del país. El objetivo: que el presidente Néstor Kirchner pueda anunciar mañana en la Casa Rosada una rebaja del 5% en todos los alimentos que venden esos comercios, a 18 días de las elecciones y con la inflación metida de lleno en la campaña presidencial.

Según revelaron a El Cronista fuentes del supermercadismo, el secretario de Comercio Interior convocó por la mañana a representantes de Coto y por la tarde a ejecutivos de Carrefour. También desfilaron por su oficina en Diagonal Sur y Alsina hombres de las demás cadenas con presencia en todo el país. La mayoría se dará cita hoy en la Asociación de Supermercadistas Unidos (ASU), que preside Alfredo Coto.

Los empresarios del sector se inclinaban anoche por aceptar la sugerencia oficial "casi una intimación" a modo de aporte extraordinario a la campaña de la primera dama Cristina Fernández, jaqueada por la reciente disparada de la canasta familiar. En principio, si las rebajas se hacen efectivas en las góndolas, serán ellos quienes las absorban reduciendo algunos puntos su rentabilidad.

Los proveedores de las grandes cadenas también recibieron llamados del cuestionado Moreno, a quien reportan los funcionarios encargados de mantener a raya los precios en las mediciones del Indec. Pero fabricantes de alimentos envasados y productores lácteos y cárnicos, entre otros, le aclararon que lejos de reducir el valor de sus productos, necesitan incrementarlo para compensar las últimas subas de sus costos.

Los dueños de hiper y supermercados, en cambio, admitieron públicamente dos meses atrás haber recuperado los márgenes de rentabilidad de sus mejores años durante la convertibilidad. Y de la mano de la recuperación del consumo de las clases media y alta, vienen ganando además terreno frente a los canales tradicionales de venta "como almacenes y autoservicios" que crecieron fuerte durante lo más álgido de la crisis.

Aunque el Gobierno no reconozca en voz alta ni en los papeles las fuertes subas que experimentaron algunos alimentos en los últimos dos meses, Moreno sufrió varias reprimendas presidenciales por haber perdido el control de la canasta más esencial para la población justo antes de las elecciones. La candidata oficialista insistió ayer en respaldar ante empresarios (ver página 3) el cuestionado Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec, que arrojó una suba de sólo el 0,8% en septiembre y que acumula un modesto 5,8% en lo que va del año.

El propio Kirchner dijo el viernes pasado que la cifra estaba "perfecta", pese a que especialistas como Artemio López detectaron aumentos que triplican y hasta cuadruplican el índice oficial.

Las asociaciones de consumidores, que ayer lanzaron un boicot contra la suba del tomate, no ocultan sus dudas respecto de la estrategia oficial. Temen que las rebajas no se cumplan, como ocurrió con los acuerdos de precios. En el comercio minorista también se acusa a Moreno de concentrar más el negocio acordando sólo con los jugadores que más facturan del sector.

Bienes personales

Mientras el jefe de Comercio Interior ultima los detalles para mañana, Kirchner anunciará hoy formalmente la reducción del impuesto a los Bienes Personales, que adelantó el fin de semana el jefe de Gabinete, Alberto Fernández. A las 9, en su despacho, el Presidente firmará el proyecto de ley que propone elevar el monto mínimo no imponible de ese tributo de los actuales $102.300 a $300.000. Luego partirá con su esposa en helicóptero a inaugurar un hospital en el conurbano bonaerense.

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