"Se terminó de cosechar hace un mes; el productor chico, que está urgido porque tiene una necesidad financiera, tiene que vender y se encuentra con un mercado sin cotización o precios que corresponden a operaciones menores. Mientras tanto, por la intervención distorsiva del Gobierno, el oportunismo de los molinos y la actitud monopólica de los exportadores, terminamos con 200 pesos menos por tonelada", dijo a LA NACION el presidente de la FAA, Eduardo Buzzi.
Por eso, el dirigente anunció que a mediados del mes próximo "arranca el plan de lucha, que implicará bloquear molinos y entrar en los puertos. Si se pudo hacer con las lácteas, también se puede hacer en este caso", afirmó el dirigente. La decisión de la FAA fue adoptada en la reunión de su consejo federal, donde están representadas las filiales de todo el país.
Mientras en el país el registro de exportaciones sigue cerrado, en los mercados internacionales el cereal no encuentra techo. Ayer cerró en la Bolsa de Chicago a 407 dólares la tonelada, 22 dólares más respecto del viernes. En otras plazas de referencia el precio del grano está aún más elevado: 428 dólares en Kansas y 600 dólares en Minneápolis. En los mercados argentinos sólo operan mínimamente los molinos, que la semana última pagaron entre 530 y 620 pesos.
"La conducción de FAA reiteró su reclamo de políticas estables que garanticen el equilibrio entre todos los sectores. Hemos solicitado audiencias con la presidenta de la Nación, con el ministro de Economía y con otros funcionarios, en las que vamos a pedir solución urgente a este conflicto", sostuvo Buzzi.