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Mercado del trigo Actualidad

Bolsas de Cereales piden ayuda para los molinos

En una carta dirigida al ministro de Agricultura, Julián Domínguez, le proponen cinco medidas para evitar la sobreoferta de trigo. Entre otras, quieren que la industria molinera compre en forma adelantada su materia prima.
10/01/2010 07:47 hs

Las Bolsas de Cereales de Bahía Blanca, Córdoba y Entre Ríos, y las de Comercio de Rosario y Santa Fe impulsan cinco medidas opcionales para evitar la sobreofertas de trigo, “sin perjuicio de insistir en que la normalización sólo se lograría con la eliminación de restricciones cuantitativas a la exportación”.

En una carta dirigida al ministro de Agricultura nacional, Julián Domínguez, estas entidades le propusieron:

Instrumentar un plan de financiamiento a los molinos harineros para la adquisición adelantada de trigo.

Implementar planes de financiamiento oficiales destinados a productores, a baja tasa de interés y por plazos no menores a 180 días, bonificada para aquellos productores que comercialicen su trigo a través del mercado de futuro con la garantía del trigo en depósito (certificado 1116A o warrants). Cuando el productor no sea sujeto de crédito, la asistencia financiera debería ser canalizada a través de acopios y cooperativas.

Actualizar el pago de las compensaciones adeudadas a los molinos harineros por la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), con el compromiso de aplicar esos recursos a la compra de trigo.

Inducir a los molinos harineros a efectivizar sus compras, tanto en los mercados a términos institucionalizados como el mercado abierto, en un plazo preestablecido durante los primeros meses del 2010, a un ritmo que exceda sus necesidades mensuales de industrialización. Si las empresas molineras no acreditaran el cumplimiento, mediante la presentación de los respectivos contratos a precio hecho, perderían la garantía de trigo asegurado para consumo interno, liberando esa diferencia a la competencia en el mercado.

Reducir en, por lo menos, 1,5 millones de toneladas el trigo destinado a consumo interno partiendo de la certeza de que las 6,5 millones de toneladas retenidas a tal efecto exceden largamente las necesidades reales para la elaboración de los productos farináceos requeridos para abastecer la canasta familiar.

Las Bolsas le señalaron a Domínguez en la misiva que “a pesar de la magra cosecha de trigo 2009/10, en plena etapa de recolección, el mercado no ofrece a los productores la posibilidad de comercializar su producción por un desbalance entre la oferta y la demanda”.

Para estas entidades, “la escasez de compradores obedece a que el sector exportador habría cubierto casi la totalidad de las ventas al exterior autorizadas (ROEs), y que la molinería enfrenta restricciones financieras y adecua sus compras al ritmo de sus requerimientos de industrialización”.

“Esta situación genera evidentes perjuicios económicos y financieros a los productores, que arrastran pasivos contraídos a lo largo del año, como también a los restantes sectores de la cadena comercial, tales como los acopiadores, las cooperativas, los corredores y los proveedores de insumos, entre otros”, destacaron las entidades.

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