El largo paro agrario de marzo pasado, además de provocar desabastecimiento durante sus tres semanas de duración, cortó la cadena productiva en el sector alimentario y en el de las agromáquinas. Incluso hoy en Córdoba las ventas cayeron hasta un 70 por ciento en estos rubros.
"Nuestra realidad es la de todo el sector -se sinceró un alto directivo de Mainero, fabricante de maquinaria agrícola instalada en Bell Ville-; y lo que es peor, el parate amenaza con seguir". Este empresario que prefirió el anonimato le dijo a Clarín que "en abril vendíamos unas 200 mixer para entregar en mayo/junio; y ahora llevamos 150, pero en un acumulado de enero a marzo".
Por su parte, José María López, vicepresidente y gerente comercial de Pauny -una de las fábricas de tractores más grandes de Argentina- también describió un panorama oscuro: "Nosotros no escapamos a la realidad del sector, nos salva la exportación a Rusia y Kazajtán, sino estaríamos en graves problemas".
El directivo de esta empresa instalada en la localidad de Las Varillas graficó la situación: "En un mes de abril normal, vendemos 120 unidades, ahora sólo concretamos 23 operaciones".
Pauny paga los sueldos a sus 400 operarios todos los viernes, y el conflicto entre el Gobierno y el campo afectó la cadena productiva:" Por la caída de las ventas, restringimos las compras, cortamos las horas extras, en fin, salimos a capear el temporal", señaló López.
A tres semanas del paro agrario, las ventas minoristas también registraron modificaciones, principalmente subas en los precios en supermercados. En los almacenes de barrio, la situación es aún más crítica: "Las ventas cayeron muy fuerte, por tres factores: suba de precios en café, tes, harinas y cereales; la gente de más poder adquisitivo acumuló alimentos y artículos de limpieza; y por la falta de mercadería, nuestros proveedores nos venden con cupos", se quejó Antonio Crespo, titular del Centro de Almaceneros de Córdoba.
Fuente: Clarín