Las medidas dispuestas afectaban al ingreso de carne vacuna producida en el ámbito nacional.
Así se anunció desde el Servicio Agrícola Ganadero (SAG) de Chile, cuyas autoridades reconocieron ese estatus sanitario para el territorio argentino ubicado al norte de los ríos Colorado y Barrancas, en el marco de lo determinado por la Organización Internacional de Epizootias (OIE) en mayo último.
De cara a ese escenario, las autoridades argentinas y en particular los representantes de la industria frigorífica exportadora, aguardaban ayer la pronta reapertura del mercado chileno para la totalidad de los cortes cárnicos que ese país adquiría, previo al rebrote de aftosa que se produjo en Argentina en 2001.
Hasta entonces, Chile importaba carnes argentinas por un monto anual superior a los 160 millones de dólares, debido a la reducida producción pecuaria con que cuenta el país limítrofe, y aunque posteriormente reabrió su plaza, sólo lo hizo en forma parcial, ya que en febrero de 2006 se registró un nuevo foco del virus en Corrientes, controlado unos 30 días después.
Respecto de la decisión adoptada por las autoridades del SAG, se conoció mediante una comunicación enviada al presidente del Senasa, Jorge Amaya, en la cual informaron su aceptación a lo solicitado por el organismo sanitario argentino, durante la última reunión bilateral realizada en Santiago de Chile entre los días 5 y 6 de setiembre de este año.
Fuente: La Nueva Provincia