El boom de los commodities llama cada vez más la atención de los inversores. Y así debe ser: la soja, por ejemplo, ya acumula en el año una suba de 50%. Entonces, no hay dudas: armar alguna estrategia que permita a un inversor minorista subirse a ese boom es una decisión correcta.
Dicho esto, concentrémonos en una estrategia que aproveche el up-side de los commodities pero limite el riesgo garantizando el 100% del capital invertido. ¿Por ejemplo? Un plazo fijo indexado al precio de un commodity. Y por qué no... la realidad es que este producto que podrían ofrecer hoy los bancos pero no lo hacen, lo puede armar cada inversor. La rentabilidad incluso puede ser casi el doble de la que hoy otorga un plazo fijo, o aún mucho mayor.
"Es un instrumento que permite captar la suba del precio del commodity sin estar expuesto a potenciales bajas debido a que al vencimiento el inversor tendrá el 100% de su capital. Además, es una estrategia que le permite al inversor medio pegarse a la suba de los granos sin tener que poseer o alquilar la tierra", dijo Ismael Caram, Gerente de Operaciones del Rofex.
Entonces, veamos en qué consiste la estrategia. Un inversor con $ 15.000 puede depositar $ 14.000 en un plazo fijo a un tasa promedio del 14% anual a 180 días de plazo. Esta colocación, por un lado, le devolverá al fin de los seis meses los $ 15.000 inicialmente invertidos.
Pero aún falta linkear ese plazo fijo al precio de un grano. Para esto es necesario que los $ 1.000 que dejamos fuera de la colocación se invierta en comprar call (derecho de compra). Por ejemplo, consideremos que esos $ 1.000 se invierten en call del índice de soja -mayo 2008. La cuenta acá es simple: compró un call por 25 toneladas a u$s 12,6 por tonelada, lo que suma un total de u$s 315 (unos $ 1.000) con precio de ejercicio u$s 240, es decir, un contrato que seguramente se ejercerá ya que el valor actual de la soja es de u$s 239. Pero atención: que se ejerza no significa que se lleva la soja, sino que al final vende el contrato de futuro.
Pero sigamos. Ahora ya tenemos las dos inversiones. ¿Como las juntamos? Por un lado, al fin de los seis meses nos encontraremos seguro con un plazo fijo de $ 15.000, mientras que por el otro lado intentamos captar el up-side de la soja. Y acá los posibles rendimientos son simples: si el contrato de soja subió 7% a u$s 255, tenemos para ese período un retorno directo del 8% o del 16% anual. Mientras que si subió 11% (a u$s 265) el retorno directo es del 13% en el período, o bien del 26% anual, lo que implica una tasa que duplica a la de un plazo fijo. Incluso la ganancia puede ser mucho mayor sin mayores subas en el precio del commodity. Por ejemplo, si la soja sube en el período 28% el retorno alcanza el 34% directo. De lo contrario, en el peor de los casos, si la soja cayó o no subió por arriba de u$s 240, el inversor ya tiene asegurado sus $ 15.000 inicialmente invertidos.
Fuente: El Cronista Comercial