Con el incentivo que significaría la eliminación de la alícuota para el trigo y el maíz, la superficie sembrada con el primero pasaría de 2,6 millones de hectáreas a 5 millones, mientras que en el segundo caso el área saltaría de 2,2 a 3 millones de hectáreas. En paralelo, las hectáreas cultivadas con soja caerían de 19,4 millones a 16 millones.
Mientras que un segmento de legisladores opositores impulsa un plan de reemplazo de las retenciones por otros tributos, la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (Cartez) calculó que si se elimina el tributo para los cereales y se incentiva la ganadería, podrían ingresar al país u$s 522 millones adicionales para la próxima campaña, la del período 2010/11.
Según el especialista Néstor Roulet, con el incentivo que significaría la eliminación de la alícuota para el trigo y el maíz, la superficie sembrada con el primero pasaría de 2,6 millones de hectáreas a 5 millones, mientras que en el segundo caso el área saltaría de 2,2 a 3 millones de hectáreas. En paralelo, las hectáreas cultivadas con soja caerían de 19,4 millones a 16 millones.
En condiciones climáticas normales, la producción de trigo pasaría así de 8,5 a 15 millones de toneladas, la de maíz saltaría de 21 a 28 millones de toneladas y, por el contrario, la de soja caería de 52 a 45 millones de toneladas. Si al saldo exportable nacional que se desprende del cálculo -43 millones de toneladas de soja, 8 millones de trigo y 21 millones de maíz- se suman las exportaciones cárnicas y se aplican los valores de exportación actuales, se obtiene el aumento de divisas mencionado.
Por el contrario, el esfuerzo que deberá hacer el Gobierno en recaudación por la merma de exportaciones de soja y la eliminación de retenciones a los cereales en 2011 sería de u$s 977,6 millones, a los que hay que sumar, si se aplicase la medida ahora, unos u$s 325,2 millones del maíz y el trigo 2010 que aún no se exportó.
Fuente: El Cronista Comercial
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