"Hay conciencia creciente del seguro. Yo creo que se cubre prácticamente el 50% de la superficie cultivable", sostuvo Guillermo Rotger, jefe del Area Riesgos Agropecuarios y Forestales de La Segunda.
Según sus palabras, La Segunda es una compañía totalmente argentina dedicada a prestar servicios profesionales de seguros de alta calidad, absolutamente personalizados y que transfiere al cliente el respaldo, la solvencia y la confiabilidad adquiridas en más de 75 años de trabajo. Tiene presencia en todo el país y la casa central está ubicada en Rosario.
La atención personalizada sintetiza su política de trabajo: "Acompañar muy de cerca al asegurado cada vez que éste lo necesite y brindarle una respuesta material y humana de excelencia en caso de siniestro; éstas son las claves que guían nuestra labor diaria", afirmó Rotger.
La Segunda es un grupo asegurador que ahora está conformado por cuatro empresas. Nació alrededor de 1933 como una aseguradora de riesgos de trabajo, accidentes de trabajo al peón rural, integrada por médicos. Según Rotger, "en agro comenzamos a trabajar en 1961. La Segunda fue pionera respecto de los riesgos agrícolas y en lo que antes era granizo exclusivamente. Se vendían coberturas de maíz y de trigo (la soja no estaba en ese momento)".
Rotger agregó que no había una cobertura de riesgos agrícolas, sino que se hablaba de granizo exclusivamente. El despegue del riesgo agrícola comenzó a partir del 92, aproximadamente, cuando se liquida el Instituto Nacional del Reaseguro (Inder) y se permite una suerte de liberalización de tasas y nuevos estudios de riesgo.
"Esto nos posibilitó, sobre la base de estadísticas, hacer una suerte de tarifa de acuerdo al riesgo técnico de La Segunda. Nos permitió bajar tasas, que fue un hecho muy importante", agregó Roger.
El especialista sostuvo que La Segunda vendió una enorme cantidad de seguros en esa fecha, producto de los nuevos estudios de riesgo, de bajar las tarifas y de poder salir de lo monopólico de antes.
"Nosotros queríamos desvíos en la cobertura y no solamente granizo y lo acompañamos con otros riesgos", sostuvo. Así, se comenzó a manejar mejoras en las coberturas y La Segunda sale, pionera en esto, a cubrir los cultivos desde que nacen. A nivel que emergen las plantas está cubierto bajo una resiembra. El productor siembra, nace la planta y en ese momento entra en cobertura. "¿Qué le pagamos para eso? Una resiembra de acuerdo a la evolución de la planta. Es decir, en los primeros estadíos o sea planta *recién nacida, se le paga 4 quintales, para qué resiembre, es para todos los cultivos", sostuvo Rotger.
Después los técnicos volvieron a hacer análisis y se dijeron ¿porqué no incendio? Se dieron en algunos casos, no muchos y se le acercó al productor esta cobertura sin costo alguno.
Se continuó avanzando y se dijo: si tiene granizo, resiembra e incendio, hay que pensar en otros riesgos, y se llegó a heladas y a vientos. Entonces comenzaron a salir coberturas de granizo con bastantes adicionales.
Mas tarde fue el multirriesgo, todo entre el 92 y el 95-96, que tiene como forma de tasar estimar el rinde. A través de este seguro se protegen mermas de rendimiento como consecuencia de eventos climáticos, biológicos y físicos (granizo, helada, vientos, sequía, lluvias fuertes, inundaciones, falta de piso, incendio, enfermedades e insectos que no puedan controlarse, etcétera.).
Según Rotger, no se utiliza mucho y no es porque sea caro, el tema es que no hay dispersión del riesgo. En los países avanzados, caso Estados Unidos o España, el Estado paga el 50% de la prima, "Tengo que decir con certeza que yo creo en los sistemas de subsidios para el multirriesgo. Además, considero que es una cobertura que va a despegar a partir de que algún gobierno otorgue el subsidio necesario. Cuando se dé ese subsidio va a despegar sin dudas, porque va a ser más accesible", enfatizó Rotger.
Según el especialista, La Segunda es líder, "tenemos 4.100.000 hectáreas cubiertas y debemos andar por el 22% del mercado rural con 35.000 asegurados. Tiene 1100 agencias en el país, de las cuales 650 trabajan en agro porque están en zona de siembra.
"En cada pueblo hay una agencia de la empresa, llegamos en forma directa al productor", aseguró Rotger. Agregó que en nuestro país, en más del 90-99% de los casos los productores pagan la póliza después de haber cosechado, por eso se expandió tanto el negocio. En otros países esto no lo pueden creer.
La Segunda agregó una última innovación: "nosotros queremos que el productor asegure cuanto antes, buscamos que tome el seguro aún sin sembrar. Entonces, decimos que para siembra directa le cubrimos incendio de rastrojo tenga o no tenga sembrado el cultivo. Para los que no hacen siembra directa les cubrimos el planchado del suelo, que es el encostramiento. Les damos mayor seguridad, el costo es el mismo y tiene muchas ventajas."
Además, para sus afiliados, cuenta con un programa denominado Grupo Sembradores del País, por lo que se les brinda análisis de suelos gratis, capacitación, viajes de capacitación a Brasil y una página con información agroclimática calificada.
Pensando en expandirse aún más, la compañía también participa accionariamente en una firma en Uruguay, llamada Surcos, y se encuentra explorando el mercado paraguayo
La Nación
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