Los principales actores del sector agrícola de diversas provincias comenzaron a desplegar su estrategia de lobby ante funcionarios provinciales, nacionales, petroleras y dueños de estaciones de servicio para asegurarse gasoil durante los próximos meses, cuando la demanda del sector aumenta y ya se descuenta que habrá faltantes.
A mediados de octubre comienza la cosecha fina principalmente trigo y, casi en paralelo, empieza la siembra de soja, girasol y maíz. Ambas actividades disparan el consumo de combustible en el sector agrícola, que alcanza su punto más alto en noviembre.
Para prevenir que la falta de gasoil les quite la sonrisa que les provoca el boom de la actividad hay bonanza de precios de commodities y la cosecha que terminó a mediados de año, fue récord histórico, con más de 95 millones de toneladas, pequeños, medianos y grandes empresarios del sector comenzaron a tocar algunas puertas.
En las provincias, uno de los que se puso al frente del reclamo es el gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, quien hace 10 días se reunió con el secretario de Energía, Daniel Cameron, para anticiparle el problema. Del convite participaron la federación de cooperativas de la provincia, Fedeco, y directivos de Repsol YPF, la principal petrolera del país, con un 55% de participación de mercado, según números de junio. Los otros grandes nombres son Petrobras (14,3%), Shell (13,2%) y Esso (12,5%).
También golpeó a las puertas de Cameron la Asociación de Productores de Granos del Norte (Prograno), que reúne a los productores de Salta. En junio, la entidad al mando de Fernando Fortuny le envió la segunda carta documento al funcionario en reclamo de una solución urgente.
"Esta nueva crisis en el abastecimiento de gasoil impide y obstaculiza seriamente el desarrollo de las labores de cosecha y de transporte, con la generación de importantes daños y perjuicios económicos para la producción y la economía regional", remarca el documento.
Santa Fe, Chaco, Santiago del Estero iniciaron contactos, a través de cámaras y federaciones, con estaciones y distribuidoras del combustible.
En el ámbito legislativo, la diputada salteña por el Frente para la Victoria, Zulema Daher, presentó un proyecto para garantizar el gasoil al campo durante los próximos meses. Y, en julio, la Sociedad Rural Argentina, que dirige Luciano Miguens, entregó a las carteras de Energía, de Agricultura y a las petroleras un listado con nombres y ubicaciones de las estaciones de servicio con dificultades para entregar combustible.
La pelea por el gasoil llegó a un punto de máxima tensión en octubre del año pasado, cuando los múltiples cortes de ruta en varias provincias, manifestaciones públicas y reuniones frenéticas de consumidores del combustible con el Gobierno llevaron al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, a resucitar la Ley de Abastecimiento Interno. En ese escenario, el funcionario acuñó una de sus frases celebres: "Va a llover gasoil", sostuvo. El abastecimiento mejoró, pero el pronóstico oficial no se cumplió.
Pelea conocida
Si bien los próximos meses prometen ser los más duros del año, la Argentina sufre cierta escasez crónica de gasoil. Eso se debe a que el consumo supera a la oferta nacional y, además, desde la devaluación los precios en el mercado local, aunque aumentaron, no alcanzan a cubrir el costo de importar el combustible.
El campo, además, no es el único actor que entra en la discusión. Codo a codo pelean las empresas de transporte, nucleadas en Fadeac, y las estaciones de servicio, que también venden a automovilistas particulares.
Fuente: El Cronista Comercial