El Gobierno salió a destacar el "gesto" presidencial de enviar al Congreso la suba de retenciones, al tiempo que no ceden las dudas desde diversos sectores sobre el alcance de la decisión. El agro se reúne y evalúa los pasos a seguir tras haber advertido sobre el riesgo de que no haya debate y se trate a libro cerrado.
El titular de la Sociedad Rural Argentina, Luciano Miguens, afirmó que le hubiera gustado "que no hubiese quedado tan cerrado el tema, como para tener dudas de que se pueda acceder al debate".
La cautela también fue planteada por el dirigente de la Federación Agraria Alfredo De Angeli, que planteó que "no hay nada solucionado" porque si la ley llega al Parlamento a libro cerrado "no sirve ". Aclaró que en ante ese escenario, "va a seguir la protesta".
Defensa. El ministro de Justicia, Aníbal Fernández, sostuvo hoy que el Gobierno resolvió enviar al Congreso las resoluciones vinculadas con las retenciones agropecuarias como un "gesto" para "destrabar" el conflicto con el campo, y "para que no parezca sólo un tironeo" con el sector.
"La Presidenta quiso dar la oportunidad al Parlamento para que debata, lo que no significa que haya renunciado a su propuesta original", explicó.
El jefe de Gabinete, Alberto Fernpandez, salió al cruce de las críticas por las dudas que siembra la imposibilidad de introducir modificaciones. "El Parlamento va a tener la posibilidad de rechazar una medida del Poder Ejecutivo. Contrariamente a lo que dice la oposición, esa es una enorme facultad que se le da al Congreso, que puede tener el efecto concreto de no aplicar la resolución".
Desde la oposición. El diputado de la Coalición Cívica Adrián Pérez celebró la decisión, pero estimó que el Congreso "debería modificar" algunos puntos de la iniciativa.
"El contenido del proyecto creo que no estaría resolviendo el conflicto, no haría más que ratificar todo lo actuado y mantener el estado de las cosas. Obviamente el Congreso puede modificarlo, y debería hacerlo", señaló.
Sin embargo, el proyecto de ley repite el contenido de la resolución que impuso las retenciones móviles y sólo dejaría lugar a que los legisladores expresen su acuerdo o su rechazo.
Pérez consideró que el Congreso, durante sus últimos años de mayoría kirchnerista en las dos cámaras, "ha actuado como una escribanía que refrenda", y advirtió que, ahora, debe "revisar el contenido del proyecto y no actuar meramente de refrendatario".
Pero las dudas no sólo fueron planteadas desde la oposición. Daniel Katz, el jefe del bloque de diputados radicales K, sostuvo que "no es posible que se trate en términos de ratifique o se rechace". En declaraciones a TN, el legislador consideró que las retenciones son una herramienta válida pero aclaró que no convalida el esquema tal cual está ahora.
La mayor disyuntiva recae sobre los diputados y senadores oficialistas, entre quienes ya aparecieron disidencias.