Después del cruce de versiones sobre las retenciones que protagonizaron ayer, y en un clima de creciente tensión por la posible vuelta al paro, el Gobierno volvió a embestir con dureza contra los ruralistas.
Lo hizo a través del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, que cuestionó a las entidades por su postura en las negociaciones y volvió a culpar al sector por el aumento de precios.
"No es posible que los dirigentes del agro quieran el diálogo y al mismo tiempo digan que si no se hace lo que ellos quieren van de nuevo al paro", cuestionó el funcionario en declaraciones a radio América consignadas por DyN.
"Lo único que recibimos como respuesta es volver al paro. Se trata de un mecanismo de extorsión insoportable", disparó el funcionario.
Ratificó así el enojo que existe en la Casa Rosada ante la posibilidad de que los ruralistas retomen la huelga, algo que podrían decidir esta tarde, y que las autoridades interpretan como una forma de presión inaceptable.
Además, en línea con el discurso de la presidenta Cristina Kirchner, Fernández vinculó la suba de precios con el paro del agro.
"Aumento enorme". Dijo que, por la medida de fuerza, el sector es responsable de lo que llamó "la consecuencia espantosa del aumento enorme de precios registrados en las últimas seis semanas".
"Lo que la gente tiene que saber", añadió Fernández, "es que los 21 días de paro le significaron a los argentinos aumentos en la canasta básica superiores a un 15 por ciento".
Por otra parte, ratificó la posición oficial respecto de las retenciones, punto central del conflicto. Insistió en que el Gobierno "no cree que las retenciones móviles sean un problema" y ratificó que lo que se quiere determinar es si el sistema genera "algún inconveniente" para los mercados a futuro.
Falaz. Desde las entidades, el vicepresidente de la Rural, Hugo Luis Biolcatti rechazó el razonamiento de Fernández. "El argumento para imputarnos los aumentos de precios es absolutamente falaz: no hay más que tomar el diario y ver los precios que se pagan al productor por la carne, la leche y el trigo, que son exactamente los mismos o menores que antes del paro", refutó.
En la misma línea, el dirigente planteó: "Si hay aumento de precios, de lo que no hay dudas, lo que debiera hacer la secretaría de Comercio es mirar para el lado que corresponde y no para el lado equivocado".
Por otra parte, en declaraciones a radio Continental, Biolcati reclamó que en las reuniones de hoy se termine de avanzar en las modificaciones al sistema de retenciones móviles que los ruralistas empezaron a discutir ayer con el jefe de Gabinete.
Además, se quejó por la demora oficial para concretar la reapertura de las exportaciones de carne. "La nueva reglamentación llena de terribles requisitos a los frigoríficos para exportar. Va a ser de una complejidad impresionante cumplir con estos requisitos", advirtió Biolcati.
Cruce. Ayer, la negociación entre la Casa Rosada y el agro volvió a quedar trabada después de la reunión que los líderes de las entidades mantuvieron con el jefe de Gabinete y con el secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, convocada justamente para discutir el sistema de retenciones.
Durante la audiencia, el Gobierno aceptó revisar los efectos no deseados de las polémicas retenciones a los granos, medida que originó el extenso conflicto con el campo, pero le advirtió a la dirigencia agropecuaria que no lo hará en lo inmediato, tal como exigían los ruralistas.
¿Error?. Pese a este principio de acuerdo, el clima volvió a tensarse por declaraciones públicas de uno y otro lado. A la salida de la reunión con Fernández y de Urquiza, Buzzi afirmó que el jefe de Gabinete había reconocido como un "error" el sistema de retenciones móviles dispuesto por el entonces ministro de Economía, Martín Lousteau, el 11 de marzo pasado.
La réplica oficial no tardó en llegar. "Nunca dije que habían sido un error las retenciones, sino que vamos a replantearnos que no se afecten los mercados a futuro", dijo Fernández pocas horas después.
Contactos técnicos. En este clima de crispación en aumento, los presidentes de la Sociedad Rural, Luciano Miguens; de CRA, Mario Llambías; de Coninagro, Fernando Gioino y Eduardo Buzzi, de Federación Agraria mantendrán una serie de encuentros técnicos de los que no participará Alberto Fernández.
Verán a la presidenta del Banco Nación, Mercedes Marcó del Pont, para solucionar la situación de unos 5000 deudores agropecuarios. Luego, De Urquiza, se reunirá con los técnicos del campo para empezar a evaluar los efectos no deseados de las retenciones.
Tras estos encuentros, las entidades decidirán si vuelven a convocar a un paro y darán una conferencia de prensa. Según adelantaron, el nuevo capítulo de la protesta no incluiría el corte de rutas.