"Vamos a seguir adelante con esto hasta que cambie la política hacia los granos, la leche y la carne. Por eso, en Confederaciones Rurales Argentinas [CRA], Federación Agraria Argentina [FAA]y Sociedad Rural Argentina [SRA]ya decidimos que vamos a seguir con el plan de lucha la semana que viene. Todavía no pudimos comunicarnos con Coninagro [Confederación Intercooperativa Agropecuaria], pero no dudamos de que van a ser de la partida."
Con estas palabras, el presidente de CRA, Mario Llambías, anunció que la protesta del campo por la suba de las retenciones a la exportación, que comenzó el jueves pasado, no tiene, por el momento, fecha de finalización.
Llambías y el presidente de la FAA, Eduardo Buzzi, fueron los protagonistas de la convocatoria de la Sociedad Rural de Venado Tuerto a protestar contra la política agropecuaria del Gobierno. Juntaron 500 productores agropecuarios y un centenar de vehículos en la intersección de las rutas 8 y 33. La marcha tuvo de todo: desde pickups último modelo hasta viejos Renault manejados por amas de casa; productores, sus esposas y también sus hijos.
Todo Venado Tuerto, uno de los epicentros de la producción de soja en la Argentina, pareció paralizarse durante la hora que duró el acto.
"Nos cansamos de este sistema feudal que nos trata como esclavos, nos saca todo y no deja nada para que se desarrolle el interior. Pero los productores vamos a resistir. La toma de La Bastilla va a ser un poroto al lado de esto", disparó Buzzi a su turno de hablar, invitando a los productores de todo el país a salir mañana a las rutas de manera espontánea para reclamar una respuesta del sector oficial. A esto, un productor local replicó: "Hagamos otro Grito de Alcorta", en referencia a la protesta de los colonos que dio origen a FAA en 1912 y es símbolo de la rebelión de los pequeños productores.
Los ánimos se notaron caldeados en la concentración, que comenzó alrededor de las 16. Desde los más prósperos hasta los más humildes, todos tenían palabras encendidas para la presidenta Cristina Fernández de Kirchner; el ministro de Economía, Martín Lousteau, y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
"Es así. Se metieron con todo. Yo tenía chanchos, los saqué. Tenía 1800 novillos en el feed lot , los saqué. Ahora hacía soja, hasta la semana pasada. Que me dejen de joder", le comentaba Sandro Raspo, de Rufino, a su amigo Walter Nasisi, de Diego de Alvear. Nasisi llegó a la concentración con un grupo de 12 productores amigos de Alvear, una de las zonas agrícolas que fueron afectadas por años por el agrandamiento de la laguna La Picasa. Y se mereció una mención de los oradores en el acto principal, cuando Buzzi dijo: "Estamos cansados de ponerle plata a la Rosada y que esa plata no vuelva en escuelas, rutas ni hospitales. Si no, pregúntenles a los de San Gregorio, Alvear y alrededores, que tuvieron 50.000 hectáreas bajo el agua por la desidia oficial. Ellos saben lo que es este gobierno", dijo Buzzi, generando vivas de Nasisi y sus amigos.
"Esta vez se pasaron, es una confiscación total lo que hicieron", dijo Eduardo Oneto Gaona, delegado de la SRA y autodefinido como productor agrícola por obligación, "porque mi vocación es la ganadería, una actividad que el Gobierno ya se encargó de destruir". Para Carlos Trongé, productor de El Cantar, otra localidad cercana, el problema del Gobierno es de percepción. "Creen que el campo está bien por ellos, pero recibieron de arriba una situación de precios internacionales excepcional, una moneda devaluada y el talento de los chacareros para pasar de 45 a 100 millones de toneladas", dijo.
Los discursos en la tribuna improvisada sobre una camioneta fueron tan fogosos como las críticas de los chacareros. Buzzi calificó de "locura la política que hace que estemos en las rutas protestando cuando los precios internacionales están por las nubes" y Llambías definió al equipo de Lousteau como "tarados". Pero quizás uno de los aplausos más encendidos los recibió María del Carmen Alarcón, presente en calidad de funcionaria del gobierno de Hermes Binner, como secretaria de Integración Regional. "Estamos acá porque no le tenemos miedo a la reacción de la Casa Rosada y porque el gobierno al que pertenezco está decidido a defender los intereses de sus productores y la tierra que nos dejaron nuestros padres. Es hora de que los productores hagan valer sus derechos", dijo Alarcón entre aplausos.
Fuente: La Nación