Guillermo Moreno y la carne son inseparables. Su primera función como secretario de Comercio Interior, en abril de 2006, fue fijar precios máximos para los cortes vacunos y la hacienda. Cuatro años después sigue siendo el protagonista central de una historia que ahora está mostrando sus costado más crítico: en los primeros cinco meses de 2010, el consumo cayó un 20,5 por ciento; las exportaciones, un 37 por ciento, y la producción, un 23 por ciento. Eso provoca que haya 4000 trabajadores de la industria que están suspendidos o con jornada laboral reducida.
Estos datos se conocieron ayer, durante una reunión de la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados en la que expusieron industriales y trabajadores de la carne. Como conclusión, los legisladores resolvieron citar a Moreno para que informe por qué se siguen trabando las exportaciones y se mantiene la intervención en el mercado interno.
"Esto ha llegado al límite, es la cabal demostración de que Moreno tiene los resortes del control de la política agropecuaria, que deberían estar en manos del Ministerio de Agricultura", opinó el presidente de la Comisión de Agricultura de Diputados, Ricardo Buryaile (UCR-Formosa).
El legislador convocó a la reunión después de la medida de fuerza que impulsó la Federación de la Industria de la Carne sobre el Mercado de Hacienda de Liniers para reclamar por el pago de subsidios atrasados a 3000 trabajadores con jornada laboral reducida. Ayer el gremio levantó el bloqueo al centro concentrador luego de que el Ministerio de Trabajo prometió concretar el pago de esos subsidios en diez días.
En la reunión de Diputados, los representantes de la industria dijeron que la actividad estaba en crisis por la caída del consumo interno, la falta de hacienda y la baja de los precios internacionales de la carne vacuna.
Pero los industriales se llevaron reproches. El diputado bonaerense Raúl Rivara (Peronismo Federal) lamentó que los frigoríficos exportadores ahora fueran "víctimas de lo que ayudaron a concretar", en referencia a los acuerdos que lograron con el secretario Moreno. Héctor Salamanco, directivo del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC, por sus siglas en inglés), rechazó las acusaciones y criticó la política del Gobierno en materia de exportaciones.
"Más allá del diagnóstico, me hubiera gustado escuchar alguna propuesta de la industria sobre cómo solucionar esta crisis", sostuvo la diputada Gladys González (Pro, provincia de Buenos Aires). "Como oposición tenemos que impulsar la eliminación de las retenciones (la carne tiene una alícuota del 15 por ciento), la reforma de la Oficina Comercial de Control Agropecuario (Oncca) y un mejor reparto de la cuota Hilton", sostuvo la legisladora.
Durante la reunión de Diputados también se denunció que las "baratas" promovidas por Moreno, que consisten en vender cortes vacunos de exportación a bajo precio, no son eficaces, ya que los supermercados estarían vendiendo esos cortes a un precio superior al acordado.
Baja de precios
Otro síntoma de que la industria está en problemas fue un comunicado que dio a conocer ayer el ABC, en el que advierte "sobre la grave crisis que atraviesa el sector" por las bajas de precios en el mercado internacional.
Entre otros ejemplos, el comunicado sostiene que los cortes de alta calidad de la cuota Hilton, que se cotizaban hace unos meses en US$ 16.500 la tonelada, hoy se venden a US$ 12.000, en tanto que los que tienen como destino Rusia (aguja y paleta) bajaron de 3700 a 3200 dólares, mientras que el mercado chileno registra una caída en los cortes que demanda de 5500 a 4700 dólares.
El ABC, que tiene trato frecuente con Moreno y acuerda con él las "baratas" en los supermercados a cambio de que no ponga mayores trabas a las exportaciones, sostuvo que la situación tendrá "incidencia en el empleo de las empresas" y generará una "falta de estímulo para la producción de novillos pesados".
La Nación - Cristian Mira
Cierran una planta frigorífica en Santa Fe
SANTA FE.- El frigorífico Mattievich cerró su planta de Puerto San Martín, 28 kilómetros al norte de Rosario, lo que afecta la estabilidad laboral de unos 180 obreros. "No hay hacienda, la materia prima está alta, el consumo interno está en descenso, el precio en los niveles internacionales es el más bajo, los productos para solventar los costos industriales también están en descenso por la crisis internacional. Confluyen unas cinco variables en términos negativos", justificó la decisión empresarial su gerente, Jorge Torelli.
La producción de Mattievich se destina casi mayoritariamente a la exportación. Ahora, la empresa, con casa central en Casilda, tratará de reubicar a los 180 operarios que hasta esta semana desempeñaban sus tareas en Puerto San Martín.
Según se recordó, Mattievich Puerto San Martín entró en proceso preventivo de crisis en mayo pasado, luego de que surgieran dificultades económicas en la empresa que posee otras cuatro plantas de similares características en la zona.
"No es un cierre definitivo", aclaró Torelli, quien admitió que "el objetivo del grupo es acceder a los subsidios nacionales y, en primera instancia, «salvar» la planta exportadora que la firma tiene en Carcarañá", que también está en dificultades. Esa planta, según informaron desde la compañía, posee una capacidad de faena de 400 animales diarios, pero actualmente se están procesando menos de 30.
La planta del grupo Mattievich en Puerto General San Martín tiene antecedentes complicados a nivel económico y financiero. En diciembre de 2008 atravesó una situación similar a la actual, como consecuencia de la importante retracción de los mercados vacunos del exterior, fruto de la crisis internacional, sobre todo de Rusia y de Holanda.
Sobre el consumo interno de carne, Torelli sostuvo que está en franco descenso. "Esta situación se da porque el consumidor no convalida más los aumentos de precios", indicó el ejecutivo.
La Nación
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