El Parlamento Europeo votó a favor de prohibir que los productos cultivados en laboratorio y los productos de origen vegetal utilicen términos cárnicos tradicionales. Palabras como “filete”, “solomillo” y “tocino” se reservarán exclusivamente para productos de origen animal.
La normativa se aprobó por amplia mayoría: 560 votos a favor, 75 en contra y 25 abstenciones. El acuerdo provisional aún necesita la aprobación del Consejo antes de entrar en vigor.
La prohibición supone una victoria para los ganaderos, quienes argumentan que los alimentos de origen vegetal que imitan la carne pueden inducir a error a los consumidores y perjudicar a su sector.
“Esta es una victoria para nuestros productores, para su experiencia y para la claridad que se les debe a los consumidores”, declaró Celine Imart, agricultora de cereales y diputada de derecha francesa, promotora de la propuesta.
El texto restringe el uso de la etiqueta genérica “carne”, así como una larga lista de términos que incluyen “ternera”, “cerdo”, “pollo”, “pavo”, “pato” y “cordero”. Además, define claramente la carne como “partes comestibles de animales”, prohibiendo también su uso en productos cultivados en laboratorio o basados ??en células.
Sin embargo, gracias a un acuerdo alcanzado en marzo entre los legisladores y los Estados miembros de la UE, la medida no llegó a prohibir de forma generalizada la venta de alimentos de origen vegetal como “hamburguesas” o “salchichas”.
Los minoristas de alimentos en Alemania, el mayor mercado europeo de productos alternativos de origen vegetal, se opusieron a la prohibición, junto con ecologistas y defensores de los consumidores.
“Términos como “filete” e “hígado” se reservan ahora exclusivamente para productos ganaderos, con el fin de prevenir la competencia desleal y premiar el saber hacer agrícola único. Por último, el texto prohíbe explícitamente que los productos cultivados en laboratorio o mediante cultivo celular utilicen la denominación “carne”, dando un paso decisivo hacia la preservación de nuestro patrimonio agrícola y alimentario”, añadió la Sra. Imart.
La proponente de la ley Céline Imart calificó la votación como “una gran victoria para nuestros agricultores”, citando una posición de mercado más sólida, protecciones legales y el patrimonio cultural. También describió las disposiciones sobre el etiquetado de la carne como “un éxito innegable para la producción ganadera tradicional”.
La Comisión propuso la reforma en diciembre de 2024, en respuesta a años de presión por parte de los agricultores de la UE. El acuerdo provisional aún necesita la aprobación del Consejo antes de entrar en vigor. La propuesta refuerza la posición de los agricultores en la cadena de suministro alimentario y apoya a las organizaciones de productores. Asimismo, fomenta los planes voluntarios de sostenibilidad social y se vincula con un reglamento independiente sobre cooperación transfronteriza contra las prácticas comerciales desleales.
Fuente: Ganadería.uy y Valor Carne
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