El secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, parecía anoche muy cerca de la renuncia. Tres fuentes gubernamentales dieron a entender que el futuro del funcionario en el Gobierno de la presidenta Cristina Kirchner es incierto, pero evitaron dar precisiones. Hasta última hora, voceros del funcionario desmentían la información y le ponían suspenso a la eventual salida del secretario de la administración nacional, algo que en el ámbito agropecuario ya se daba por descontado.
En medio de la confusión, la Presidenta intentó anoche relativizar las versiones: "¿De dónde sacan esas cosas?", dijo ante una consulta periodística después de un acto oficial.
En los últimos meses, desgastado por el extenso conflicto agropecuario y por la concentración de atribuciones propias de su secretaría en manos de otros funcionarios, Cheppi le expresó varias veces a su superior inmediato, la ministra de la Producción, Débora Giorgi, su intención de dejar el cargo. Había asumido la función en julio de 2008, luego del fracaso de la resolución 125 del Gobierno en el Congreso para reemplazar al santacruceño Javier de Urquiza.
De hecho, decisiones que tradicionalmente eran potestad de Agricultura pasaron en los últimos años a depender del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y el jefe de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray. A ese dúo se agregó hace una semana la flamante secretaria de Integración Nacional, María del Carmen Alarcón, que asumió, según sus propias palabras, "para ayudar a resolver el conflicto con el campo".
Ayer, como ya lo hizo hace un mes, Cheppi volvió a despedirse de sus colaboradores. Ante la consulta de LA NACION, Giorgi se limitó a decir anoche: "Es una decisión de la Presidenta y lo que ella decida será para el bien de todos los argentinos". La ministra no confirmó ni desmintió la renuncia de Cheppi.
Entre los nombres que sonaban ayer como posibles reemplazantes del tercer secretario de Agricultura de la era kirchnerista se destaca el del diputado provincial, ex ministro de Obras Públicas bonaerense y ex intendente de Chacabuco, Julián Domínguez. Sin embargo, el legislador desmintió rotundamente ayer su eventual asunción en el cargo, en un comunicado en el que se destacaba la palabra "no".
Otro de los nombres que sonaban anoche era el del actual intendente de Los Toldos, Juan Carlos Bartoletti. A ellos habría que agregar el de la subsecretaria de Producción Agropecuaria y Forestal, Carla Campos Bilbao, esposa del ultrakirchnerista intendente de Moreno, Andrés Arregui. Es una funcionaria con muy buena llegada a la primera mandataria.
Candidatos
Otro candidato con posibilidades era el diputado nacional Alberto Cantero Gutiérrez, presidente de la Comisión de Agricultura de la Cámara baja, cuyo mandato vencerá el 10 de diciembre. No obstante, el diputado quedó mal parado cuando con su visto bueno el Congreso aprobó la suspensión del pago de las retenciones para zonas afectadas por la sequía, beneficio que luego fue vetado por la Presidenta.
La indecisión acerca de la continuidad de Cheppi es tal que hace un mes llegó a tener un reemplazante designado, aunque de manera informal. Iván Budassi, director general de Recursos de la Seguridad Social de la AFIP -devaluado por su supuesta intervención en el polémico operativo de ese organismo en el edificio del diario Clarín- , llegó a contactarse con dirigentes del agro bonaerense como secretario nombrado. Lo de Budassi quedó en nada y, según sus allegados, eso se debió a ciertas condiciones que pidió para asumir.
En los últimos tres años, la Secretaría de Agricultura fue perdiendo formal o informalmente atribuciones a manos de Moreno y Echegaray, sobre todo cuando éste último presidía la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca). A cargo de esa oficina quedó la distribución de la codiciada cuota Hilton y la elaboración de una serie de estadísticas clave para el negocio rural que no se publican desde hace un año.
La Nación
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