El gobierno de Cristina Kirchner cortó ayer el diálogo con las entidades del campo porque no cayeron bien los discursos de sus dirigentes en Gualeguaychú, donde anteayer se instrumentó una tregua de 30 días tras el largo paro agropecuario, y porque intentó unificar discursos y criterios para retomar el diálogo con el sector e instrumentar de manera exitosa las compensaciones y los reintegros para los pequeños productores del agro.
La instrumentación de las medidas oficiales, precisamente, es la principal duda que mantienen las entidades rurales acerca del resultado de las negociaciones con el Gobierno.
"Entre mañana (por hoy) y el lunes próximo se llamará al campo para instrumentar la mecánica del diálogo y poder aplicar así las medidas compensatorias; hoy (por ayer) no era el día indicado porque anteayer hubo palabras muy duras del campo", aseguró ayer a LA NACION una alta fuente de la Casa Rosada.
En Balcarce 50 ratificaron que no se modificará la suba de retenciones a las exportaciones del agro con un esquema movible. Esa resolución del ministro de Economía, Martín Lousteau, desató el paro rural de 21 días, que fue suspendido anteayer.
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, se dedicó ayer a supervisar desde la Casa Rosada las negociaciones internas en el Ministerio de Economía para poner a punto las medidas compensatorias anunciadas el lunes último por Lousteau. Las que mayor debate interno depararon fueron los reintegros a pequeños productores y las compensaciones por flete para lugares alejados del puerto.
"Se está haciendo la sintonía fina", señalaron fuentes de la Casa Rosada. Pero deslizaron que estaría definido el mecanismo por el cual la AFIP hará reintegros automáticos al CBU de los pequeños productores que reúnan las condiciones para recibirlos.
"Lo aplicará la AFIP con un mecanismo rápido; es un organismo que tiene experiencia", agregaron.
Serán los productores de hasta 500 toneladas y no se elevará ese tope, tal como piden algunas entidades agrarias. Y se subsidiará el flete de aquellos que estén a más de 400 kilómetros de un puerto.