Así, las plantas locales ocuparán el segundo puesto en el ránking mundial, tras el líder absoluto, que seguirá siendo China, según precisa el informe, de la Bolsa de Comercio de Rosario.
En cifras, la situación actual es la siguiente: China tiene una capacidad de molienda de 220.000 toneladas diarias, Estados Unidos 170.000, Argentina 155.000 y Brasil 140.000.
Pero el dinamismo que tiene el negocio en la Argentina, y las proyecciones de que seguirá creciendo fuerte en el futuro quedan reflejadas en las inversiones que ya fueron anunciadas para incrementar la capacidad de molienda.
Algunas de ellas son las de Dreyfus en la zona de Timbúes, cerca de Rosario, donde tiene proyectado construir una segunda planta, o la de la misma empresa en Bahía Blanca, donde no sólo apuntaría al crushing sino también a la producción de biodiésel.
A la lista, que integran otras empresas, se sumarían también los planes de Bunge en Ramallo. De concretarse esos proyectos, el crushing de la Argentina se incrementaría en unas 30.000 toneladas diarias, con lo que se ubicaría en un total de 185.000 toneladas por día, superando a EE.UU.
Los planes de estas empresas, cuyas inversiones están lejos de ser pasajeras, sugieren claramente un horizonte de crecimiento sostenido de la actividad, que exigirá, por supuesto, una producción de granos suficiente para abastecerla. Así las cosas, está claro que las compañías prevén un escenario de nuevos incrementos en la cosecha en los próximos años.
En ese marco, toda la cadena agrícola sentirá el impacto y permitirá sostener y potenciar el despegue de los últimos años.
Fuente: Sergio Persoglia - Clarín