La revista brasileña Valor, publicó el pasado jueves un artículo donde sostiene que el gobierno nacional, vía su embajador Alfredo Chiaradía, propuso al resto del bloque sentarse a discutir la imposición de retenciones comunes, en la próxima reunión cumbre del 17 y 18 de diciembre.
"Para el secretario de Comercio Internacional de la Argentina el momento es propicio, a causa del exceso de demanda que mantendrá los precios elevados. En el mercado internacional no hay granos, ni productos lácteos o carne en cantidad suficiente. La demanda es bien mayor que la oferta y esa situación es estructural", escriben los redactores de Valor, citando a Chiaradía.
"Si no adoptásemos esa medida (las retenciones) los exportadores argentinos venderían todo para afuera. Si la renta aumenta, también existe riesgo de que la exportación crezca excesivamente en volumen y de dejar menos comida en casa y que aumente la inflación", continúa la argumentación del funcionario argentino.
"Para Chiaradía, el arancel merece ser examinado por los socios" detalla la publicación, ya que se trata de un mecanismo probadamente eficiente "es un instrumento bueno, útil y no extemporáneo y en vez de criticarnos que lo discutan", sostuvo el diplomático.
El artículo, continúa así. "Previendo un ciclo confortablemente largo de altos precios para los exportadores del Mercosur, el gobierno argentino también se pregunta por qué todavía necesita negociar la liberalización agrícola en la OMC, donde tendrá que pagar como contrapartida en el área industrial".
La publicación sostiene que Chiaradía se dijo sorprendido de constatar "como algunos países no hicieron las cuentas correctamente" y se percataron de que la situación cambió. Con los precios agrícolas en alza, los países ricos tienen condiciones de abrir más sus mercados y reducir sustancialmente los subsidios porque sus agricultores necesitan de menos subvenciones y pueden "enfrentar el mercado’".
La respuesta de los brasileños no se hizo esperar. El ministro de Agricultura del vecino país, Reinhold Stephanes dijo que "Si la argentina resuelve adoptar eso como política es cuestión interna de ellos. Pero no lo aconsejo para Brasil y mucho menos encuentro accesible un acuerdo en el Mercosur para gravar los productos agrícolas".
Más duro, el secretario de Comercio Exterior brasileño puntualizó: "Ningún país del mundo quiere gravar sus exportaciones, porque (las exportaciones) generan empleo". Habrá que pensar otra estrategia.