Las lluvias de la semana pasada permitieron un buen avance de las coberturas en La Pampa, Sur de Córdoba,
centro-oeste, en el sudoeste y en algunas zonas del norte bonaerense, si bien en estas dos últimas a un ritmo más moderado.
Este escenario impulsó el progreso de la implantación nacional a un 36,9%, mostrando un adelanto
intersemanal de casi 10 puntos porcentuales. No obstante, las precipitaciones estuvieron ausentes en el
centro norte de Córdoba, Santa Fe, parte de Entre Ríos y en las provincias del noroeste del país, determinando
siembras nulas en casi todas ellas.
Sin duda la continuada sequía aumenta la probabilidad de mayores reducciones en las áreas sembradas que las inicialmente calculadas.
No es ajena tampoco a esta situación el costo de los fertilizantes y la dificultad que implica el reemplazo de
variedades de ciclo largo (imposibilitadas de usar por la sequía) por intermedias y cortas. Resulta perentorio un
aporte de agua en el corto plazo habida cuenta que la ventana de siembra óptima se ha acortado
significativamente.
Un clima poco amigable determinaría una reducción mayor a la ya exigua proyección de 4.800.000 hectáreas.
A la fecha se implantaron 1.820.000 hectáreas, 1.17 millones menos que a similar fecha del año anterior, equivalente a una demora de 18,4 puntos porcentuales.