Luego de que, en agosto pasado, anunció que construiría un puerto en la localidad bonaerense de Bahía Blanca, ahora la trader de granos francesa Louis Dreyfus le presentó al Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca la documentación para radicar una planta de elevación de granos y producción de aceites y biodiesel, que le demandará una inversión de u$s 130 millones.
La intención de incursionar en la producción de biocombustibles fue anunciada en julio pasado, cuando Serge Schoen, máximo responsable de materias primas del grupo, dijo que la empresa destinaría u$s 1.000 millones en dos años para hacer etanol y biodiesel a partir de azúcar, maíz y soja, con plantas que montaría en Estados Unidos, Brasil y la Argentina.
De acuerdo con la agencia Télam, Jorge Scoccia, presidente del Consorcio de Gestión del puerto, señaló que Dreyfus presentó la documentación que ahora será analizada para la construcción de una planta de elevación, almacenaje y producción de aceites y biodiesel, que estará ubicada en la zona de Cangrejales, en proximidades del puerto de Bahía Blanca. Es en Cangrejales donde la empresa solicitó hace unos meses una reserva de tierra para construir una terminal cerealera, con áreas de carga y descarga, plantas de almacenamiento y embarque de soja, trigo y maíz.
La planta de biodiesel sería la última etapa de tres, en las que primero están la construcción de playas de estacionamiento, silos para albergar 64.000 toneladas de granos y la terminal, y una ampliación de esa capacidades, así como de la velocidad de carga y descarga.
Hasta ahora, el procesamiento de granos de la empresa se realiza en las localidades santafesinas de General Lagos y de Timbúes, esta última construida el año pasado.
Aunque no tiene estructura propia en Bahía Blanca, Dreyfus embarca el 15% de los granos que se van por ese puerto, en instalaciones de otras firmas.
La intención de situarse en el puerto bonaerense sería, además de tener instalaciones propias en un lugar que permite despachar granos producidos más al sur del país, la de poder recibir y despachar los nuevos barcos cerealeros, de un gran calado, que sólo podrían ingresar a este puerto argentino.
La apuesta de Dreyfus a los biocombustibles es clara. A principio de año, la empresa gala compró, a través de su filial brasileña, cuatro ingenios de azúcar y de etanol al grupo Tavares de Melo, con lo que se convirtió en la segunda productora de azúcar y etanol del país, detrás de Cosan.