Saltar menúes de navegación e información institucional Teclas de acceso rápido Actualidad
Paro agropecuario Actualidad

La mediación de la Iglesia no pudo frenar la protesta

La idea de la reunión "no era revisar medidas", dijo el obispo, en alusión a los cortes de ruta que habrá mañana. El vicegobernador Lauritto recibió un informe del encuentro, que llegó luego al gobernador Sergio Urribarri.
23/03/2008 00:00 hs

Durante una hora y media, el obispo de Gualeguaychú, Jorge Lozano, estuvo reunido ayer en el Obispado con unos 13 dirigentes agropecuarios del sur de Entre Ríos -entre ellos el titular de la Delegación Entre Ríos de Federación Agraria Argentina (FAA), Alfredo de Angelis-, aunque el gesto de mediación, el primero que se da en más de 11 jornadas de huelga, no pudo evitar la decisión de los chacareros de acampar, desde mañana, sobre tres rutas de acceso, el Túnel, Ceibas y Victoria, lo que dejará virtualmente incomunicada a la provincia.

Los pormenores del encuentro fueron puestos en conocimiento del Poder Ejecutivo: el propio obispo Lozano se encargó de redactar un informe que ayer a la tarde llegó a manos del vicegobernador José Eduardo Lauritto, y a través de éste, al gobernador Sergio Urribarri.

Antes, el prelado se había comunicado con Lauritto para conocer si a nivel del Gobierno había algún tipo de contacto que pudiera derivar en la conformación de una mesa de diálogo con los productores, cuestión que hasta ayer no se sabía.

-A pesar de ese diálogo, la protesta sigue...

-Yo no pretendía eso. Lo que la gente me pidió a mí fue poder mantener un encuentro, un diálogo durante el cual plantear su preocupación y sus inquietudes. La idea de la reunión no era revisar medidas de protesta, ni tampoco yo me reuní con todos los dirigentes, sino con los del sur de la provincia solamente.

Malestar

En el marco de la protesta del campo, que hoy ingresa en su undécimo día, los productores de Entre Ríos tienen previsto acampar desde mañana en las tres principales salidas de la provincia: el Túnel Uranga Sylvestre Begnis, en Paraná; el enlace vial Rosario/Victoria; y la intersección de las rutas 12 y 14, en Ceibas.

La medida, que se mantendrá por tiempo indeterminado, persigue el objetivo de impedir la salida de mercadería hacia los grandes centros urbanos, según indicó la dirigencia del sector, y a la vez busca torcer la decisión del Gobierno nacional que, con la resolución de aumentar las retenciones, provocó la ira de los hombres de campo.

Precisamente, ayer durante el encuentro que productores mantuvieron con el obispo Lozano, dejaron clara su postura en favor de retrotraer las medidas impositivas vigentes para la producción rural al día 10 de marzo último, cuando se divulgó la decisión oficial de ampliar las retenciones. También, reiteraron el pedido de que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner reciba a las cuatro entidades del campo.

Además, hicieron conocer al prelado de la necesidad que el Poder Ejecutivo Nacional diferencie, a la hora de adoptar medidas para el campo, entre pequeños, medianos y grandes productores, y sobre ese punto reclamaron que se tenga en cuenta la situación del trabajador rural y de la familia de campo.

"Los jóvenes enfrentan cada vez más el peligro del desarraigo", manifestaron, y agregaron que las retenciones impuestas por el Gobierno son inconstitucionales, dado que superan el 33 % del precio de venta. Y alertaron que la expansión de los grandes pooles de siembra lleva a la concentración de la tierra y al éxodo.

Con bronca

"Somos hombres y mujeres de trabajo y no queremos dejar de trabajar. Por otro lado, uno de los riesgos concretos de esta situación es que terminemos en una guerra de pobres contra pobres", dijo uno de los productores, durante la charla con monseñor Lozano. Y otro agregó: "Sentimos mucho enojo y una gran bronca. Este atropello, más que el bolsillo, me tocó la dignidad".

A su turno, Lozano destacó la necesidad de buscar caminos de diálogo entre las partes, evitando los mensajes descalificadores a través de los medios de comunicación social, sobre todo, aseveró, teniendo en cuenta lo irritable de los ánimos en esta coyuntura. En ese sentido, remarcó la importancia de mantener la calma e impedir hechos de violencia que luego haya que lamentar.

En el contexto de la Semana Santa, recordó, "todos, gobernantes, dirigentes, ciudadanos, estamos llamados a hacer carne el mensaje de Jesús de que el mayor debe inclinarse al servicio de los demás". Por eso calificó de auspicioso el encuentro de ayer: "El resultado de esta reunión tiene dos caminos a recorrer: uno, que ya está cumplido, dejar llegar a mi corazón de pastor las inquietudes y preocupaciones de gente de trabajo, pequeños y medianos productores como son los que hoy se acercaron. El otro camino es trasladar tales inquietudes a las autoridades gubernamentales".

Precisamente, durante la reunión, monseñor Lozano recibió una comunicación telefónica del vicegobernador Eduardo Lauritto, quien enterado del encuentro, manifestó su interés en recibir las inquietudes volcadas por los productores. Lozano transmitió las palabras de los mismos, con la intención de que sean trasladadas a las autoridades nacionales.

De la reunión de ayer, participaron tanto productores autoconvocados como dirigentes de la Federación Agraria Argentina y la Sociedad Rural. Entre otros, estuvieron Humberto Fiorotto y Juan Tronco (Larroque); Luis Alberto Ronconi y Aldo Bel (Urdinarrain); Raúl Sobredo, Alfredo De Angelis, Guillermo Echazarreta y Juan Ferrari (Gualeguaychú); Gustavo Einz y Jorge Gúspero (Basavilbaso); Alberto Schlender, Hernán Shlender y Noelia de Schlender (Santa Anita).

Teclas de acceso