La política del Gobierno nacional que afecta, en mayor o menor medida, a todos los cultivos, "genera menores ingresos para el productor y, contrariamente a lo que se quiere hacer ver, ese menor ingreso no es consecuencia de una política del Estado tendiente a favorecer a los sectores más vulnerables de la sociedad. Todo lo contrario: se sigue favoreciendo un proceso de concentración en manos de muy pocos que son lo que siguen haciendo los grandes negocios a partir de los diferentes sistemas que el Estado ha ido armando".
La definición -muy clara, por cierto- pertenece al consultor agropecuario Carlos Echepare, también director de Canal Rural, que la última semana estuvo en Paraná para disertar en la Bolsa de Cereales de Entre Ríos.
El analista, sin embargo, aclaró que en esas políticas "no hay nada ilegal, eso está claro", pero ocurre que "hay instrumentos que el propio Estado ha fabricado a lo largo del tiempo que han beneficiado grandemente a algunos sectores y perjudicado a otros".
PARA MUESTRA... El caso del trigo entrerriano de la campaña 2009/10 es una clara muestra. "No sirvió ninguna de las supuestas soluciones porque de hecho hay aún muchos productores que todavía no han podido vender, ni siquiera con estos sistemas de listas, donde se definen productores pequeños, medianos y grandes", criticó Echepare.
En definitiva, cuando el mercado "se altera, en la medida en que se ha alterado en la Argentina, termina afectando a todos, pero especialmente al pequeño y al mediano que tiene menos herramientas para defenderse y, además, es el que primero tiene que salir a vender porque no tiene capacidad para aguantar la producción".
EL MAÍZ. Desde 2006 hasta 2009 con el maíz también pasó algo parecido que con el trigo, recordó el director de Canal Rural. "Hubo un diferencial de precio entre lo que el productor debería haber recibido y el que efectivamente recibió, y no sólo por la existencia de las retenciones, sino también por aquellas distorsiones. Este año no se está dando, por ahora, sencillamente porque el Gobierno está dejando exportar. Ese es el secreto, no hay otro", remarcó.
Por eso, Echepare subrayó que en la medida que "haya competencia en cualquier producto entre dos sectores fuertes como la exportación y el consumo no hay posibilidad de que el productor no reciba el precio que le corresponde. Cuando se limita esa competencia, como sucedió con el trigo desde 2006, y con el maíz desde 2007 a 2009, se empiezan a producir las diferencias".
Este año el mercado de maíz no está absolutamente liberado, porque el Gobierno le puso un límite a la exportación. Y eso es, a juicio de Echepare, una "señal fuerte al mercado de que no se puede pasar de un determinado volumen. El exportador, entonces, sabe hasta dónde puede participar del mercado, y el consumo no se preocupa por conseguir la mercadería porque está seguro de que la va a tener, ya que el Estado dice que se puede exportar hasta cierto límite", analizó.
Hasta el momento, cuando se está llegando a los 10 millones de toneladas, el Gobierno ha dicho que no va limitar la exportación. "Si esto es efectivamente así con el maíz va a pasar nada; de lo contrario, va a pasar con lo mismo que con el trigo", vaticinó.
RETENCIONES. Echepare, realista, no cree que nada vaya a cambiar en materia impositiva para el agro. "Las retenciones no van a disminuir, pese a que desde el punto vista fiscal casi no tienen efecto" excepto en el caso de la soja donde una rebaja de retenciones "sí se sentiría", opinó.
Pero, además, la producción, pese a las retenciones, "sigue creciendo". Ante este escenario, entonces, "es muy difícil que el Gobierno cambie sus políticas", enfatizó.
Echepare, por último, cree que estimar un área sembrada con trigo de 4.200.000 hectáreas, como se manejó en los últimos días, es "demasiado optimista. Hay zonas en donde los productores tienen intención de sembrar pero aún no se han decidido. Si no hay algún incentivo, no creo que se llegue a esa cifra. Me inclino por 3,8 ó 3,9 millones de hectáreas; con eso habrá una cosecha de entre 10 y 11 millones de toneladas, que le va a servir al Gobierno para decir que la producción creció".
Las cotizaciones
Cada vez que un analista del mercado de granos visita Paraná, el interés central es saber qué pasará con los precios. Esta vez no fue la excepción y Echepare dejó sus impresiones.
Trigo y maíz. A nivel internacional "seguirán en suba, no mucho, pero en suba".
El maíz "no debería bajar de los 120/125 dólares", pero "si se cierra la exportación... a olvidarse".
Con el trigo "veo un escenario de precios firmes en estos días, porque no hay trigo molinería. Pero si viene una cosecha de 10/11 millones de toneladas y no se regulariza la competencia entre exportación y molinería es muy posible que se vuelva a repetir el escenario de este año. El mejor consejo: si se siembra trigo, en algún momento, el mercado de futuros van a permitir un negocio de 150 dólares. No se queden esperando".
Soja. Estable y hacia abajo, en un horizonte de un año. En el mercado local, en tanto, es "más difícil" porque depende de varios factores.
"Es un mercado donde probablemente sigamos con precios interesante, aunque con mucha volatilidad, pero difícilmente lleguen a los 1.000 pesos, salvo que se produzca un escenario climático complicado en Estados Unidos, que no se avizora por ahora, o algún ajuste en el tipo de cambio que tampoco se avizora". La soja debería fluctuar "entre los 800 y 900 pesos, con algún pico, en el corto plazo".
Fuente: El Diario - Danilo Lima
Envía tu comentario