Más allá de la crisis por la que atraviesa la ganadería argentina, la producción de búfalos aparece con excelentes posiblidades, convertida en una actividad que posiblita mejorar la rentabilidad de aquellos campos anegados o de escasa producción.
"El búfalo, desde el punto de vista comercial, se consumió como carne bovina sin diferenciación hasta el año 2003 que se comenzó a identificar su carne y su origen", explica Enrique Torres Mignaquy, del área de bubalinos de la Secretaría de Agricultura de la Argentina (Sagpya).
La producción bubalina argentina cuenta con un rodeo de unas 100 mil cabezas distribuidas en el norte de Buenos Aires, Corrientes, Chaco y Formosa. Pero el 90 % del rodeo bubalino se encuentra en las provincias mesopótamicas.
La actividad creció un 11 % a nivel mundial y la Argentina por ahora tiene un perfil muy bajo, pero con un potencial enorme casi como el del Brasil. "La particularidad que tiene el búfalo es sacar campos rentables de campos inutilizados o anegados", añade el especialista.
Programas
En la actualidad existen dos resoluciones que ayudan a los criadores y productores bubalinos otorgando la incorporación al Programa Más Ternero a los búfalos.
Los productores entre 11 a 500 hembras pueden inscribirse (cuando se terminen de armar las fichas), el procedimiento es igual a la inscripción y precio bovino.
En América del Sur, Brasil es el país que tiene en la actualidad la mayor producción con un rodeo estimado en unas 3,5 Mns de cabezas, luego le siguen Venezuela, Argentina y Colombia.
Desde 1992 funciona el área de bubalinos en la Dirección de Ganadería en la Secretaría, que diseñó el “Manual de buenas prácticas en Producción Bubalina”.
Para poner un búfalo donde la alimentación es natural inclusive alimentación acuática, el costo en pesos por hectárea es muy barato y con una ganancia en carne, medido en kilos por hectárea, "bastante interesante".
La carne de búfalo se exporta y siempre se comercializó como bovina. Las pruebas de palatabilidad, y estudios realizados por el INTA y universidades destacan las características de la carne y que no se distingue si es búfalo o vaca.
En la actualidad hay una separación de lo que es búfalo y bovino, pero hay una identificación obviamente para mejorar el precio a nivel criador.
El Senasa ya tiene una caravana que lo identifica (ya vale un 15% mas el búfalo trazado)
En un remate reciente, que se llevó a cabo en la Expo Nacional del Búfalo en Formosa, se llegó a pagar un máximo $8.600 el gran campeón de la Raza Murrah.
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