"Adherimos, estamos de acuerdo con los reclamos de los trabajadores”, dijo tajante el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA) Luis Etchevehere, en un comunicado que emitió la entidad.
“Resulta inadmisible que no se eleve el mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias con una inflación que está carcomiendo los ingresos”, explicó el ruralista en términos muy similares a los de su aliado Eduardo Buzzi.
Para Etchevehere tanto los empresarios como los asalariados sufren por igual las “malas políticas” del gobierno, en tanto que el denominador común para ambos sería la suba generalizada de precios.
“Los mismos problemas que están perjudicando hoy a los trabajadores también están afectando negativamente a los productores agropecuarios, que ven como la inflación corroe todas sus actividades e impide la planificación a largo plazo”, señaló el empresario ruralista.
El titular de la SRA añadió que “la suspensión del ajuste por inflación de los balances genera enormes distorsiones porque no permite corregir los resultados nominales ficticios y tributar por los resultados reales”, pero enseguida aclaró que antes de aplicar el ajuste por inflación “primero deberían sincerarse los índices oficiales”.
Ese sinceramiento cuestiona directamente los números del Indec, pero cuando los números del mismo organismo abonan sus argumentos el ruralista, al igual que su colega Buzzi, no duda en emplearlos para criticar al gobierno.
Así, Etchevehere asegura que “hay 60 mil productores agropecuarios menos desde el 2003”, pero se olvida de aclarar que ese es un dato del Indec, luego del incompleto censo de 2008 en medio del conflicto por las retenciones móviles.
El ruralista, igualmente enumera “una serie de problemas irresueltos y mensurables” en el campo. Y duda de que “haya una ideología que proponga semejante fracaso”.
Los números del fracaso para el ruralista son 12 millones de cabezas menos a partir del cierre de las exportaciones de carne en 2006, el cierre de 125 frigoríficos, y “12 mil trabajadores de la carne en la calle”.
Una producción de leche similar a las de 1999 y el cierre de “más de cinco mil tambos”. Es decir que con cinco mil tambos menos se produce lo mismo que hace 13 años.
Como fuere el ruralista asegura que todos los males enumerados son “consecuencia de las malas políticas que el gobierno nacional viene aplicando”.
Luego el dirigente afirma que si los planes se miden por los resultados “aquí hubo un fracaso rotundo por ineficiencia y falta de idoneidad, con el agravante que el gobierno no quiere dialogar, está encerrado en sí mismo y los problemas no se solucionan”.
En su adhesión al paro de la CGT Moyanista, que se dice verdaderamente peronista, Etchevehere filtró también su demanda liberar “las trabas que pone el gobierno al campo” para exportar sin límite y blanquear el precio internacional de los alimentos en el mercado interno.
Fuente: El Enfiteuta
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