El maíz y el aceite de palma avanzarán debido a la demanda de etanol y aceites vegetales para fabricar biocombustibles, en tanto la soja y el café pueden subir por existencias menores, dijo Christopher Wyke, quien colabora en la gestión de u$s 3.000 millones en materias primas para Schroders, de Londres.
La apenas equilibrada oferta y demanda de esos commodities agrícolas hace que sean vulnerables a cualquier revés en la producción.