La falta de animales para mandar a faena sigue complicando a los frigoríficos, que sin materia prima recortan la actividad a su mínima expresión mientras deben lidiar con los altos precios de los animales, restricciones a las exportaciones y un conflicto gremial aplacado pero latente a la espera de un aumento que dicen no poder otorgar.
Distintos actores del negocio frigorífico nacional como los exportadores, "consumeros" (como se llama a los frigoríficos que venden sólo al mercado interno) coincidieron en que el país no va a faenar más de 12 millones de cabezas de ganado este año, contra las 16,2 millones que, según los datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva) se faenaron en 2009. Esto representa una caída del 25,9%, a lo cual se suma que el rodeo nacional de vacunos cayó 10% según la última vacunación antiaftosa del Senasa, y los faltantes se vienen sintiendo en el mercado desde principios de año.
El escenario hizo que los frigoríficos recortaran su producción durante todo el primer cuatrimestre del año.
Según los datos de la Cámara de la Industria de la Carne (Ciccra), en enero faenaron 1,1 millón de cabezas, con una baja de 16% respecto de enero de 2009. Febrero se ubicó por debajo del millón de cabezas, específicamente fueron 965.000, con una caída de 20,8% interanual. En marzo, se faenaron 1070 millones de cabezas, con una caída que fue de 14,4%, y en abril, según cifras anticipadas por Ciccra, la faena habría caído hasta 35 por ciento.
En cuanto a los precios, las categorías de novillos y terneros aumentaron casi 70% en el Mercado de Liniers de enero a esta parte, y como los frigoríficos dicen que pudieron trasladar el aumento sólo en parte, la rentabilidad de su negocio, insisten, se recortó.
En paralelo, las limitaciones impuestas sobre las ventas externas por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, son parte del desincentivo para las plantas exportadoras, porque donde antes podían colocar una fracción importante de su producción ahora pueden enviar solamente cinco cortes caros, más las carnes cocidas.
Pese a que los exportadores no lo reconocen, toda la situación hace difícil disponer de las "baratas" que pretende Moreno, ahora extensibles a pequeños comercios y cadenas del interior. "Las exportaciones no les alcanzan para subsidiar los precios del mercado interno", disparó Miguel Schiariti, titular de Ciccra. Por eso, el empresario calificó al acuerdo como "otra de las tantas mentiras publicitarias" de Moreno.
Fuente: El Cronista - Julieta Camandone
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