Ese fuerte aumento se debió a una combinación de fuertes exportaciones, una caída de las existencias y las malas perspectivas de la cosecha australiana, señala el trabajo.
Debido al incremento también récord de los precios globales de los fletes, los importadores tuvieron que hacer frente a fuertes aumentos de costes, lo que hizo que algunos países redujeran o incluso eliminaran los aranceles debido al temor a las repercusiones en los precios al consumo.
Al mismo tiempo, algunos exportadores estudiaron la posibilidad de aplicar medidas para impedir un calentamiento excesivo de sus mercados internos. También se registraron fuertes incrementos en los precios de otros cereales, como la cebada, aumentos ligados igualmente a las malas perspectivas de uno de los mayores exportadores mundiales como es Australia.
Aunque los valores del maíz siguieron la misma tónica, la subida se vio atemperada en este caso por la actual cosecha récord en Estados Unidos. Además, señala el informe, la producción norteamericana de etanol tal vez no sea finalmente tan alta como se pensaba en un principio debido a que los altos precios de los cereales disminuyen los márgenes en el procesado.
Al mismo tiempo han aumentado las limitaciones logísticas por la enorme expansión reciente en la capacidad de biocombustibles.
El incremento de los precios de los cereales contribuyó asimismo al aumento de los de las semillas oleaginosas, especialmente la soja, aunque los comerciantes respondieron también a los últimos datos, que indican que la capitidisminuida cosecha de este año, debido a la dedicación creciente al maíz, hará que queden menos reservas para el 2007-2008.
En contraste con lo ocurrido con los precios de los cereales, los del arroz, pese a mantenerse firme, apenas mostraron variación alguna el mes pasado, señala también el informe, según el cual Tailandia parece bien situada para hacer frente al incremento de la demanda, este año, especialmente de Indonesia.
Fuente:EFE