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Anuga 2007 Actualidad

Más de cien empresas argentinas, en busca de negocios en Alemania

Además de los granos y la carne vacuna están los emblemáticos de la argentinidad como el dulce de leche, el mate y los alfajores; los que tienen extensa tradición exportadora como las legumbres y la miel.
16/10/2007 00:00 hs

Más de 100 compañías argentinas participan en la mayor exposición de alimentación del mundo, en Colonia

Los aromas intensos salen al encuentro de una muchedumbre que se aleja lentamente de la estación Deutz y se acerca a la puerta sur del predio ferial Koelnmesse, donde se realiza Anuga, la mayor feria internacional de negocios de la alimentación.

Adentro, se accede a los sabores y colores de los alimentos de los cinco continentes que buscan aquí conquistar paladares y ganar mercados. Y lo que es mejor para las compañías: a una fiebre de demanda que impulsa sostenidamente los precios internacionales de todos los productos.

Según el catálogo oficial, llegaron hasta esta hermosa ciudad alemana 108 empresas criollas, que se reparten en varios de los 10 pabellones especializados de los que se compone la muestra. Sólo en los stand oficiales organizados por la Fundación Exportar están representadas más unas 50 compañías.

El resto quedó bajo los paraguas del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), el Consejo Federal de Inversiones (CFI), el Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA) y la Secretaría de Agricultura. Y no faltaron las que hicieron una fuerte inversión para tener su propio stand, como el grupo avícola Resic, con su marca Cresta Roja; la apícola rosarina El Maná o Inducítrica, de Mendoza.

Argentina, un importante proveedor de alimentos del mundo, no es un actor secundario en esta muestra, que se extenderá hasta el miércoles 17: está entre los 15 países que más empresas trajo y más superficie ocupa (entre más de un centenar de naciones y territorios representados). Además, según una estimación de la Cámara de Industria y Comercio Argentino Alemana, al menos otros 500 empresarios nacionales asisten a esta muestra en calidad de visitantes.

Expectativas millonarias

La expectativa es cerrar negocios por varios millones de dólares en estos días y durante los próximos doce meses. Pero el objetivo mayor es establecer vínculos de largo plazo con los importadores que se interesen en sus productos y reforzarlos con los que ya son clientes.

"Los altos precios de los alimentos llegaron para quedarse. Hay una demanda creciente y no sólo porque hay más consumidores. En países como China e India hay dos tendencias que apuntalan este proceso, por un lado la gente se va del campo a las ciudades y por otro cada día adquiere más hábitos de consumo occidentales. Si la economía mundial tiene algún enfriamiento, eso afectaría primero a los commodities metalíferos y no a los agroalimentos", dijo Marcelo Elizondo, director ejecutivo de la Fundación Exportar, la principal agencia de promoción de exportaciones argentinas.

"Es inédito lo que está pasando: no estamos pudiendo responder a la demanda", afirmó un empresario vinculado al maíz pisingallo y las sojas especiales que vino a entrevistarse con sus clientes. Este año su empresa no puso un stand porque no tendría mercadería para responder a los eventuales pedidos.

En este marco, las estrellas de la oferta argentina en Anuga son los granos especiales (porotos y legumbres) y snacks (maíz pisingallo, maní y girasol confitero, entre otros), que suman entre 20 y 30 empresas. Pero el porfolio de productos es amplio y se caracteriza por el valor agregado con desarrollo de marca. ¿Qué tiene para ofrecer nuestro país?

Mucho más que cereales

Además de los granos y la carne vacuna –que a pesar de la restricción y cuotificación de los embarques tiene uno de los más grandes stands de la muestra–, están los emblemáticos de la argentinidad como el dulce de leche, el mate y los alfajores; los que tienen extensa tradición exportadora como las legumbres y la miel; y algunos que parecen exóticos como las semillas de mostaza y los buñuelos de espinaca y crepes.

Pero además hay una extensísima lista de alimentos con alto grado de manufactura y desarrollo de marca: aceites de girasol, maíz, soja, oliva y maní, frutas disecadas, pastas secas, caldos, vegetales deshidratados, golosinas, harina, polenta, bizcochos, galletitas, premezclas para tortas, mermeladas, conservas, condimentos y todo tipo de alimentos congelados, sólo por citar algunos ejemplos. La Tortería, una firma vinculada al grupo COTO que intenta abrirse camino con sus medialunas y tortas congeladas, pone el postre.

Detrás de cada empresa, chica o grande, hay una historia de esfuerzo exportador. Milton Kraus, director del establecimiento Kraus, una empresa familiar cincuentenaria que empezó a exportar hace apenas un año. Y no le va mal, comercializa su yerba orgánica en los dos mercados que este producto tiene el Viejo Continente: el de los nostálgicos y el de la dietética. "En Estados Unidos, por ejemplo, tuvimos un éxito muy importante y es sorprendente los usos que le están encontrando allí a la yerba: hacen cerveza saborizada, blends de té, bebidas energizantes y hasta chocolate, que sale verde", contó el joven empresario misionero.

También de la Mesopotamia, llegó el Consorcio Apícola de Entre Ríos, un grupo de 200 productores que exporta las 2000 toneladas que cosecha. En presencia de La Nación y sin presentarse, Dragai Victor, gerente de la empresa rumana SC Akybud, preguntó en este stand: "¿Nos pueden vender 500 toneladas de miel multiflora?". Sí, le dijeron. Asintió y siguió recorriendo. En ningún momento preguntó el precio.

Hace algunos años, Jaime Feeney, presidente de Alimentos Naturales SA, decidió abandonar su cargo gerencial en una gran corporación para volcarse completamente a una pyme familiar que con el tiempo se convirtió en el primer exportador de miel fraccionada del país. "No podía ser que siendo Argentina el primer exportador mundial de miel a granel no pudiéramos vender un producto elaborado. Como sector, hemos avanzado mucho, pero hace falta que se solucionen las barreras pararancelarias que ponen Brasil y Chile", dice en su stand, donde se exhiben los productos de la firma, que llevan la marca Aleluya.

Alejandro Waicman dirige MTS Argentina, un trader especializado en comercializar agroalimentos con valor agregado provenientes de microregiones. "Este año presentamos aceites esenciales de orégano, pimienta, albahaca, romero y coriandro que sirven para saborizar aceites de girasol o soja, una tendencia en alza en mercados de alto valor", contó el ejecutivo.

La Franco Argentina, una firma trader especializada en importar a Europa productos argentinos, comenzó por el negocio de la nostalgia y ahora se extiende en el retail. Desde hace años vende alfajores Havanna y productos yerbateros de Amanda, entre otras cosas. En esta feria está presentando las empanadas criollas congeladas de El Noble Repulgue, el chimichurri de Alicante y las tapas de Fargo.

Para buena parte de estas compañías, que suelen ser firmas familiares pequeñas o medianas, estar aquí representa un gran esfuerzo. Tener un pequeño espacio en alguno de los stands nacionales, el alojamiento para un único representante durante cinco días y el pasaje aéreo representan una inversión mínima de 15.000 euros. Por eso, en muchos casos, están aquí con el apoyo financiero de las entidades promotoras de exportaciones.

Fuente: José Crettaz - La Nación

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