La combinación de un escenario climático favorable y mejores perspectivas económicas genera expectativas positivas para la nueva campaña. En este escenario, la genética será una herramienta clave para expresar el máximo potencial del cultivo.
El sector agropecuario argentino se prepara para una campaña 2026/27 que se presenta con gran expectativa. Este optimismo se sustenta de tres factores determinantes: el cierre de un ciclo previo con resultados sobresalientes, una perspectiva climática que anticipa lluvias por encima de la media y una tendencia a la baja en los precios en insumos. En este contexto, la planificación se vuelve determinando, priorizando materiales que garanticen estabilidad y sanidad.
Julián Siri, gerente de Desarrollo de Producto
Inversión estratégica y liderazgo genético
En la vanguardia se encuentra ADVANTA, que se destaca por ser una de las pocas compañías con dos programas de mejoramiento genético activos de manera simultánea en el país. Julián Siri, gerente de Desarrollo de Producto de la semillera, destaca: “ADVANTA es una de las empresas con mayor historia en mejoramiento genético del país, teniendo más de 40 años de historia”.
La apuesta de la compañía se traduce en una base genética global que permite una innovación constante. Al respecto, Siri explica: “Somos una empresa global, líder en Asia y Latinoamérica, con una amplia diversidad en su base genética en el cultivo de maíz lo que nos brinda la posibilidad de nutrir, de forma constante, el desarrollo de nuevos híbridos con rasgos específicos. Por ello, actualmente, estamos trabajando en avanzar nuevos cultivares, desde ciclos muy precoces hasta subtropicales, con alta tolerancia a Spiroplasma, y con diferentes biotecnologías”.
Un portfolio diseñado para la resiliencia
El desafío actual de la agricultura argentina no solo es el potencial de rinde, sino la tolerancia a estreses crecientes. “El crecimiento en el cultivo de maíz es el objetivo principal de ADVANTA para los próximos años, en el cual hoy se destina la mayor inversión en investigación y desarrollo. Nuestro desafío es lograr híbridos que rindan más, tolerantes a progresivos estreses hídricos, térmicos y sanitarios, así como también genética adaptada a los productores ganaderos que confían en la calidad silera de nuestros programas”, afirma Siri.
Dentro de la paleta de productos, sobresale el reciente lanzamiento del ADV 8066 TRE, un híbrido de ciclo intermedio con tecnología de punta para el control de lepidópteros, apto tanto para siembras tempranas como tardías. A este se suman materiales reconocidos como el ADV 8122 VT3PRO, reconocido por su adaptabilidad, y el ADV 8413 VIP3, que ofrece una estabilidad probada en ambientes de siembra tardía.
Para el sector ganadero, la firma lleva al frente el híbrido de "doble propósito" ADV 8620 VT3P, complementado con el servicio CARADVANA. Este servicio a campo integral permite monitorear puntos críticos del cultivo, desde la presiembra hasta la calidad del silo obtenido, con el fin de maximizar la producción de carne y leche.
Finalmente, Siri concluye con una mirada alentadora para el productor que inicia su planificación: “El maíz es un cultivo en el cual el productor puede confiar en cualquier esquema ya que nuestros híbridos tienen tanto estabilidad como excelente potencial de rendimiento cuando las condiciones son las adecuadas”.
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