El fallo de un conjuez rosarino sería Mario González Rais, que habilitó al productor Sergio Bollatti a pagar sólo 35% de de retenciones (y no según el esquema móvil), podría resultar un cuantioso corralito financiero para el Estado Nacional, que vería así afectada su recaudación.
Hoy, cuando venda sus 9.000 quintales de soja (900 toneladas), Bollatti estará recibiendo $ 80.000 más que sin no hubiera presentado una demanda declarativa mediante el abogado Fabio Cerruti Sacco.
Las alternativas legales que manejan los ruralistas para pagar menos retenciones son varias. La acción declarativa por confisctoriedad, que resultó exitosa en la demanda "Bollatti, Sergio y otros contra el PEN"; recursos de amparo; o la inconstitucionalidad de un esquema impositivo que no fue sancionado por el Congreso Nacional. Estas u otras alternativas legales podrían resultar en una avalancha de juicios contra las retenciones móviles.
Entre ayer y hoy, según trascendió entre los ruralistas, se sumaron varias demandas tras el fallo del caso Bollatti, el primer a favor del campo. Los productores en condiciones de demandar son 65.000 a 70.000 en todo el país. El dinero en litigio, a $ 800 por tonelada, podría superar los $ 3.500 millones. Con el superavit fiscal como una de las bases más sólidas del modelo económico, la catarata de presentaciones judiciales anti-retenciones se volvería un grave problema macroeconómico.
Bollatti, el productor favorecido por la Justicia, estima que "si bien crecieron las presentaciones, los productores esperarán para ver qué pasa el fin de semana. Si el Gobierno hace una propuesta razonable, no creo que haya una avalancha de demandas; pero de lo contrario será así".
Este productor tiene 400 hectáreas junto a sus hermanos Aníbal y Lisandro, por lo que cumple una de las condiciones anunciadas en el plan de estímulo para pequeños productores: menos de 500 hectáreas. Pero su producción de 9.000 quintales supera los 5.000 establecidos como tope para recibir subsidios.
El Estado puede apelar la medida por la que hoy Bollatti recibirá unos $ 80.000 que habrían ido a sus arcas, pero todavía no lo hizo. De todas formas, mientras se resuelva esa probable apelación, el dinero quedará en manos privadas. Al revés del corralito financiero, donde el Estado a través de los bancos se quedó con dinero de los ahorristas. Con una diferencia: nunca les devolvió el valor original, devaluación y pesificación mediante.
Fuente: El Cronista Comercial