Si el sistema de compensaciones que recibió media sanción en la Cámara de Diputados fuera aprobado en el Senado y funcionara óptimamente, el Estado debería devolver más de mil millones de dólares sólo en concepto de reintegros a los productores de soja, sin contar las devoluciones a los girasoleros y los subsidios a los fletes.
Las cifras son muy preliminares y forman parte de los cálculos que por estas horas realizan los analistas privados. Con todas las prevenciones del caso, estos ejercicios de simulación apuntan a abrir la discusión sobre el verdadero efecto fiscal que podría tener el capítulo iniciado con el aumento de las retenciones a la exportación en marzo pasado y que todavía no culmina.
El proyecto que recibió media sanción el fin de semana convalida el régimen de retenciones móviles, pero al mismo tiempo incrementó las compensaciones a pequeños y medianos productores de soja y girasol. Según este esquema, los productores de hasta 300 toneladas recibirán un reintegro por la diferencia entre la alícuota al momento de la venta y el 30 por ciento de derecho de exportación. Para la franja de hasta 750 toneladas las devoluciones operarán hasta llegar a una retención del 35 por ciento y en el tramo de entre 750 y 1.500 toneladas, la compensación será hasta el 35 por ciento para las primeras 750 toneladas.
Como consecuencia de las negociaciones legislativas, también se amplió el abanico de subsidios por fletes a productores sojeros y girasoleros de áreas lejanas a los puertos. El régimen alcanzará a la campaña 2007/2008 y tendrá vigencia sólo hasta el 31 de octubre, desde cuando las alícuotas de las retenciones móviles operarán sin compensación alguna.
Simulación
Cabe aclarar que cualquier estimación sobre el monto que deberá devolver el Estado por el nuevo régimen es un ejercicio de simulación, ya que está condicionado a un montón de supuestos. En primer lugar que el sistema sea convalidado sin modificaciones en el Senado, que el régimen sea efectivo en cuanto a su operatoria, que todos los productores involucrados reclamen el reintegro y, sobre todo, atendiendo a la variación de los precios, alícuotas y fechas de venta de los granos.
Al solo efecto de construir un ejemplo, se puede partir de un informe de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca) difundido el 1º de julio de este año, que recoge la Dirección de Investigaciones Económicas de la Bolsa de Comercio de Rosario en su último boletín informativo.
Según este informe, unos 73.477 productores certificaron 38,3 millones de toneladas de soja el año pasado. De ese total, 49.308 produjeron hasta 300 toneladas de soja, certificando un total de 5,2 millones de toneladas. Otros 13.791 produjeron entre 301 y 750 toneladas de soja, certificando 9,4 millones de toneladas, y 5.801 produjeron entre 751 y 1.500 toneladas, totalizando 6,04 millones de toneladas.
En un cálculo aproximado, y suponiendo que estas poco más de 20 millones de toneladas se vendieran a un precio FOB de 600 dólares la tonelada, con una retención del 48 por ciento, (cifras en las que rondó hasta la brusca caída de ayer), el Estado recaudaría unos 288 dólares por cada tonelada vendida. Pero debería devolver 108 dólares por tonelada a los productores de menos de 300 toneladas, 78 dólares por tonelada a los de entre 300 y 750 toneladas y, hasta ese tope, otros 78 dólares de tonelada para los que producen hasta 1.500 toneladas.
Los montos
Esto significaría que la compensación a productores sojeros sería de unos 562 millones de dólares para el primer segmento, 737 millones para el segundo y 235 millones para el tercero. En total, unos 1.500 millones de dólares. Esta es la misma cifra que se estimó como ingreso adicional cuando se aplicaron las retenciones móviles, aunque luego se elevó porque el precio internacional siguió subiendo.
Es verdad que esta cifra se calcula sobre el padrón del año pasado y asumiendo que todos venden al mismo precio. También que buena parte de la soja (se calcula unas 20 millones de toneladas) se vendieron antes del 11 de marzo, con lo cual no entran en el régimen de compensación.
Declaraciones
Por otra parte, desde noviembre pasado se subieron dos veces la alícuotas y los exportadores registraron millones de toneladas de soja a la alícuota del 27,5 por ciento. Si bien la Oncca está reclamando por la diferencia entre las ventas declaradas al exterior y las efectivamente compradas, una estimación del ex presidente de la Junta Nacional de Granos Alberto Ferrari Echeveberry, publicada en el diario "Ambito Financiero", va más allá: supone que al menos por una parte de la producción, el Estado devolverá más que lo percibió.
Fuente: La Capital