A partir de hoy se juega gran parte de lo que pasará en la economía global de 2008. Si bien podría sonar exagerada, viendo los acontecimientos en los últimos meses, esa afirmación no lo es tanto.
La Reserva Federal de EE.UU., con Ben Bernanke a la cabeza, decidirá hoy (su última reunión de este ajetreado año), la suerte de las tasas de interés. No es sólo una mera cuestión de política monetaria, sino que el trasfondo de la medida que adopte podría arrimar a la mayor economía del mundo hacia una desaceleración "administrada" (el escenario de los optimistas).
Claro, de llegar tarde con el antídoto, no podría evitar que EE.UU. claudique ante las cada vez más fuertes presiones recesivas. ¿Golpearía igual que en otras épocas un parate de la economía estadounidense? Algunos creen que no. Incluso, mientras China e India sigan creciendo fuerte, América latina debería capear mejor la crisis. ¿Navegar por aguas más turbulentas será el primer test de Cristina Fernández de Kirchner? Por las dudas, todos apuestan a la cintura de Bernanke y (por qué no) a un poco de suerte.
Si bien en el mercado financiero las apuestas son claras (el 72% a un reducción de 25 puntos básicos), algunos esperan que la Fed los sorprenda como en septiembre con un recorte de medio punto. La tasa de referencia (llamada fed funds) se sitúa actualmente en 4,50% luego de dos podas consecutivas que serrucharon en total 75 puntos. T
anta baja de tasas, sin embargo, no permitió despejar el panorama económico ni el financiero. Los activos siguieron ajustando de la mano del parcial blanqueo de pérdidas por parte de los bancos (que estaban expuestos en el mercado hipotecario), mientras que los temores a una debacle de la actividad se incrementaron. ¿La tercera será la vencida? "La expectativa es que bajen 25 puntos, pero eso sería un mensaje de la Fed hacia los mercados que si se complica la situación económica va a actuar.
El problema, más allá de eso, es que la crisis está impactando en el mercado de crédito donde se está sintiendo la falta de préstamos", explicó Isaac Cohen, consultor y ex Cepal en Washington. Si bien el Gobierno americano anunció medidas para los deudores hipotecarios de alto riesgo (congelando por cinco años las tasas de interés cuando empezaban a ajustar hacia arriba al ser variables), "la situación en ese mercado no está bien", agregó.
Para Miguel Kiguel, presidente de Econviews y ex Secretario de Financiamiento, pase lo que pase hoy "los líos no terminan". "Eso se dará cuando los bancos terminen de presentar las pérdidas por la crisis subprime. Sí puede cambiar el humor de los mercados la baja de tasas, pero lo definitorio es ver cómo le va a las compañías en los resultados anuales. Una reducción ayudaría, pero eso podría ser eclipsado si aparecen nuevos bancos con pérdidas", consideró.
En ese sentido, las entidades financieras siguen desfilando sus pérdidas por haber estado expuestas en el mercado de la vivienda (ayer le tocó el turno a UBS). Y no sólo las americanas. El británico Northern Rock, rescatado por el gobierno inglés y con posible reestatización de por medio, es un fiel ejemplo de que la crisis se expandió por fuera de EE.UU..
Como en todo debate, hay quienes desdramatizan. En ese lugar se paró Eduardo Blasco, presidente de Maxinver, quien sostuvo que "pese a que las sensaciones son malas, no hay señales de que la crisis se esté trasladando en desconfianza hacia el sistema financiero en general". "No se están esperando situaciones extremas, aunque seguimos teniendo ruidos. Si bien el costo de la crisis es alto, en otras épocas fueron mucho mayores", remarcó al enumerar los casos del ‘98 con la caída de Long Term Capital Management (el hedge fund que obligó la intervención de la Fed) y la crisis de Rusia.
"En ese momento, los nervios eran mucho mayores a los que hay hoy. En parte, porque existe confianza de que los bancos centrales pueden manejar los costos de las crisis. Estamos lejos de escenarios como los que vivimos en el pasado", indicó Blasco.
El número mágico
El tradicional rally de las bolsas se viene haciendo esperar. Es que estadísticamente noviembre y diciembre son buenos para los activos bursátiles. ¿Qué faltaría? Según algunos analistas, que aparezca el número mágico: baja de medio punto porcentual hoy para desatar la euforia, ya que los 25 puntos ya están descontados por el mercado (ergo, en los precios de los activos financieros).
¿Es factible? Cualquiera en la city (porteña, neoyorquina, londinense, etc.) diría que sí, pero según los economistas, Bernanke & su troop podrían resistirse a tanto. "Con una baja de 50 puntos la confianza de los inversores sería mayor, pero eso podría complicar aún más al dólar y la inflación que podría reaparecer. No creo que la bajen tanto", dijo Cohen.
La pregunta también es si la Fed buscará una política de shock o será gradualista en la reducción. Según Kiguel, si bajan 50 puntos puede haber una pausa en la baja de tasas de interés hacia adelante, pero si es de un cuarto de punto muy posiblemente las sigan reduciendo en las próximas reuniones. Después de todo, cortar desde 5,25% (nivel cuando empezó la poda) es mucho más fácil que seguir bajando más cerca de 4%. Pero, ya que varios bancos de inversión calculan un 50% de recesión en EE.UU., y la misma Fed bajó su pronóstico (optimista) de crecimiento para 2008, no sería descabellado que se jueguen a todo o nada.
Fuente: Leandro Gabin y Julián Guarino - El Cronista Comercial