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Será récord este año la exportación de alimentos

Las exportaciones de alimentos cerrarán el año con un nuevo récord: al finalizar 2007 se habrá vendido en el exterior un total de 30.734 millones de dólares, entre productos primarios y alimentos industrializados.
24/12/2007 00:00 hs

Esa cifra representa el 57 por ciento de todo lo que la Argentina le vende al mundo. En otras palabras, cerca de dos tercios de los bienes embarcados son, esencialmente, alimentos.

La principal razón de este crecimiento se encuentra en la fuerte demanda internacional, que genera mayores volúmenes embarcados, y su consecuente impacto sobre los precios.

Contra lo que se cree habitualmente, dentro de la oferta argentina de alimentos, el mayor dinamismo se registra entre las llamadas manufacturas de origen agropecuario (MOA), que aportan más dólares que los productos primarios.

Según una proyección de la Fundación Exportar, las ventas al exterior de MOA ascenderán este año a algo más de 18.000 millones de dólares, muy por encima de las de productos primarios agrícolas, que llegarán a 12.400 millones de dólares. En conjunto, las ventas al exterior del sector alimentario crecieron el 128 por ciento desde 2002 hasta ahora.

Entre las MOA, el principal producto exportado son los residuos y desperdicios de la industria alimentaria (más de 5700 millones de dólares), rubro constituido por harinas de soja y girasol. Estos productos -que deben pagar retenciones a la exportación del 32%- son especialmente demandados por Europa y los países árabes, sobre todo los de la cuenca del Magreb.

Otros productos clave son grasas y aceites, carnes y sus preparados, pieles y cueros, lácteos y preparados de hortalizas, legumbres y frutas. Las carnes y los lácteos son los únicos productos en retroceso en términos de volumen exportado, debido a las restricciones impuestas por el Gobierno sobre las exportaciones de estos sectores. De hecho, la situación del sector lácteo es el centro de arduas negociaciones entre las autoridades y el sector privado por los precios y las compensaciones.

Cereales a la cabeza

En cuanto a la producción primaria, los cereales lideran las ventas con exportaciones por US$ 4500 millones. Los siguen las semillas y frutos oleaginosos, que suman US$ 3500 millones y cuyos principales clientes están en China, Africa y Medio Oriente.

"El agregado de mayor valor a las exportaciones intensivas en recursos naturales de la Argentina es una necesidad imprescindible. Para eso, además de precios internacionales favorables como los actuales, se requieren dos condiciones. La primera, reglas de juego que permitan planificar a mediano y largo plazo, ´hundiendo capital en actividades con mayor agregación de valor. La segunda, políticas públicas activas que, en cooperación con el sector privado, emitan señales de actividades con potencial", opinó Roberto Bouzas, director de la maestría en Relaciones Internacionales Flacso-Universidad de San Andrés.

Ricardo Vanella, experto en agronegocios de la Universidad Católica Argentina (UCA), coincidió en la necesidad de esa cooperación público-privada "para establecer un plan estratégico como han hecho, por ejemplo, Australia y Nueva Zelanda". Diego Pérez Santisteban, director asociado de Deloitte, sostiene que "para mantenerse y crecer como país proveedor de alimentos de alto valor agregado se necesita un gran esfuerzo de promoción oficial y marketing empresarial y una capacidad negociadora persistente".

Para Elena Roldán, especialista en comercio internacional de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), "la aparición de la biotecnología, el uso energético de los granos, la producción de alimentos diferenciados con alto valor de marca, de origen y calidad podrían permitir llevar adelante una revolución alimentaria necesaria para un proceso de crecimiento sustentable. Debemos transformar al granero del mundo para un hipermercado global".

Cadenas de valor

Según Vanella "hay que integrar la cadena de valor, aplicar criterios de alimentos funcionales (apuntar a la salud, al bienestar, a la nutrición), instalarse comercialmente en los segmentos globales de mayor poder adquisitivo, donde la demanda es mucho menos sensible al precio, el consumo es estable, la rentabilidad es más alta y las cantidades demandadas se enmarcan en volúmenes muy adecuados a la capacidad argentina".

Carlos Steiger, director de la maestría en Agronegocios de la Universidad de Belgrano (UB), señaló: "El incremento de las exportaciones este año se debió a la coyuntura externa favorable y al crecimiento impactante de los precios de las commodities". Y en ese punto Elena Roldán advierte que "por el aumento de la productividad y la competencia internacional se espera que los precios de los productos agrícolas desciendan lentamente hacia 2015".

Esta proyección, según apuntó Ricardo Vanella, especialista en agronegocios de la Universidad Católica Argentina (UCA), "es sostenible, si se realizan los gestos comerciales adecuados". Para ello, se debe tener en cuenta que "existen dos pilares esenciales sobre los cuales la Argentina puede mantener su ritmo de crecimiento en las exportaciones de alimentos de los últimos 5 años, para los próximos 20: venderles a China e India. Estudios geoestratégicos muy serios señalan a China como el nuevo paradigma mundial del materialismo y el consumismo; las proyecciones muestran que para 2015 China desplazará a Japón como segunda potencia económica mundial. Paralelamente, India -que ya cuenta con 200 millones de consumidores tipo clase media- continuará con altas tasas de crecimiento y dominará, en el mismo período, el sur de Asia".

Fuente: José Crettaz - La Nación

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