No bien culmine la pobre campaña del trigo en Tucumán, los productores de soja comenzarán a trabajar la tierra con intensidad para que la próxima campaña del grano grueso pueda alcanzar un récord en la provincia.
Hay buenas razones para pensar que las 950 mil toneladas de la oleaginosa se pueden dar por estos lares. Y es que mientras en la zona central del país los pronósticos meteorológicos hablan de una Niña con sequía muy marcada, en la región Noroeste el fenómeno no será tan dañino y la producción será acompaña por lluvias.
Será por eso que desde la Bolsa de Cereales aseguran que en números absolutos, se cultivarían unas 700.000 hectáreas más de soja que en 2006/07, fundamentalmente por la expansión del cultivo en Salta, Santiago, Chaco y Tucumán, donde el área dedicada al cultivo crecería 17 por ciento, a expensas de otros productos.
Quienes fueron consultados coincidieron en la necesidad de contar con "buenas lluvias" en noviembre y diciembre para poder afirmar que la campaña será récord; en caso contrario, sólo se alcanzaría una producción algo similar a la del ciclo anterior.
El titular de la Sociedad Rural de Tucumán, Víctor Pereyra, señaló al respecto que de acuerdo a conversaciones con productores de soja, la campaña 2007-2008 podría ser buena en la medida que se logren buenos perfiles de humedad en los suelos. Y aclaró que el clima será fundamental, teniendo en cuenta de que se habla de un año con pocas lluvias. "Hay muchas versiones sobre la llegada del efecto climático La Niña, que trae poca agua, aunque este hecho se producirá con mayor énfasis en las provincias centrales", dijo.
Sin terreno disponible
Pereyra reconoció que el buen precio del grano incentivará a hacer soja aunque Tucumán está al límite de tierras disponibles para cultivar. Por eso, si se logra una producción mayor de soja seguro que será a expensas de otros cultivos o por mayor productividad del grano en igual cantidad de hectárea (Tucumán hizo 281.450 hectáreas con soja en la campaña 2006-2007).
Por otra parte, la consultora Climagro destacó que en el centro y norte del país se espera un progresivo ascenso de la temperatura y un descenso térmico a partido de los días 27 y 28 de octubre, en tanto que, en noviembre próximo, se espera una leve anomalía fresca (temperaturas menores de lo normal) en Tucumán, Salta y Jujuy. "Podrían registrarse algo más de lluvias que lo normal en el Noroeste".
En tanto, la Bolsa de Cereales dio a conocer un informe poco alentador para la zona central del país y por ello recomendó que con un adecuado manejo se podrá obtener una buena producción. "No hay duda que será una campaña agrícola que exigirá un manejo cuidadoso, y castigará los errores que se cometan".
La Niña y las lluvias
El Noroeste Argentino observó algunas precipitaciones tempranas pero, debido a los fuertes calores primaverales, comenzó a desarrollar una situación de sequía que generó cierta dosis de preocupación a lo que se suma la presencia de la Niña en los próximos meses, sobre todo en la región pampeana. El fenómeno climático la Niña es la fase fría de El Niño, y consiste en un enfriamiento del Océano Pacífico Ecuatorial que reduce la temperatura y la humedad de la atmósfera, por lo que causa una acción depresiva sobre la producción de lluvias.
Inundaciones
La Niña deprime la producción de lluvias en la mayor parte del área agrícola de la Argentina, que suele provocar un impacto negativo sobre la producción agropecuaria.
En las campañas agrícolas en que se experimentan sus efectos, sólo el NOA observa precipitaciones superiores a lo normal.
Por lo tanto, existe la posibilidad de que el enfriamiento del Océano Pacífico persista durante la primavera y el verano próximos, configurando un episodio de La Niña de carácter tardío, que podría determinar una reducción de las precipitaciones en la Pampa Húmeda.
En el Noroeste Argentino se observará una reactivación de las precipitaciones más temprana y con mayor intensidad que lo normal. La temperatura comenzará a ascender, asumiendo valores superiores a lo normal. Es probable que, por influencia del enfriamiento del Océano Pacífico, el NOA recibirá precipitaciones superiores a lo normal, las cuales podrían producir crecidas de los ríos y daños en las obras de infraestructura. Hacia el final de la estación podrían generarse tormentas de gran intensidad.