¿Se respira un mejor clima en los mercados globales? Para algunos analistas, ciertamente sí. Los resultados trimestrales de las empresas estadounidenses, que se estimaba iban a lucir "horribles" (textual de Goldman Sachs), resultaron mejor que los apocalípticos pronósticos. Claro, vale aclarar que el sector financiero sigue mostrando números espantosos: algunas entidades sorprendieron al recortar sus pérdidas mientras que otras siguieron decepcionando. Como todo, dependerá de si se mira el vaso medio lleno o medio vacío.
Pero cierta mayor tranquilidad está haciendo que los operadores desestimen un fuerte recorte de tasas por parte de la Reserva Federal cuando termine la reunión de dos días el próximo miércoles. Según el mercado de futuros, hay un 82% de chances a que reduzcan en 25 puntos básicos el costo del dinero, mientras que el 18% restante apuesta a que no haya cambios. El sentimiento es palpable, ya que un mes atrás el 28% creía que Bernanke tendría que serruchar la tasa en 0,50 puntos porcentuales que hoy está estacionada en 2,25%. "Dudo que la Reserva Federal baje las tasas la semana que viene. Incluso creo que van a realizar una pausa hasta ver qué pasa con la economía porque se ven ciertas señales de recuperación", consideró Walter Molano, analista de BCP Securities.
El mayor optimismo se ve también reflejado en la suba del mercado accionario americano, y el (relativo) desinfle de los activos que tienen una alta correlación con los índices bursátiles. Según Santiago Palma Cané, socio de la consultora Fimades, no asombra que cuando a Wall Street le va mejor, se recupere el dólar y ajusten los commodities. "Hay un pasaje muy claro, los inversores salen de un activo y se posicionan en otro. Y con respecto a las monedas, los diferenciales de tasas no explican todo", acota. De hecho, ayer el mercado americano subió entre 0,7% y casi 1% mientras que el euro derrapó 1,45% (cerró en u$s 1.566), en su mayor retroceso desde diciembre. El oro, en tanto, cayó 2,23% (a u$s 885) y el petróleo ajustó 1,83% (hasta u$s 117.2). ¿Casualidad o causalidad?
Para Miguel Angel Arrigoni, managing director de Deloitte & Touche Corporate Finance, "si bien los mercados son sensibles al movimiento de tasas, no hace diferencia que Bernanke recorte o no el costo del dinero" la semana próxima. El especialista considera que la Fed llegó tarde, y eso hace que los problemas de la economía estén lejos de resolverse por la política de tasas. De hecho, la semana próxima estará inundada de indicadores claves en EE.UU. como el PIB del primer trimestre (justo el día en que la Fed resolverá su movimiento), ingresos personales y datos de empleo. Todo esto, claro, puede cambiar el humor de los inversores.
Sea como fuere, Bernanke se apresta a continuar recortando el costo del dinero después de un ciclo de bajas que ya lleva una reducción de 3 puntos porcentuales en los fed funds. Los analistas no se juegan a predecir el espíritu del statement, léase, es poco probable que la Fed sea muy clara sobre el futuro de la política monetaria, ya que el partido se sigue jugando día a día. La inflación, también a monitorear, jugará un rol importante ya que si los funcionarios de la Fed creen que la economía no está tan mal, pueden ponderar en mayor medida una pausa en el recorte de tasas para no incrementar las presiones. "Creo que lo que reflejan hoy los futuros son las expectativas de corto plazo del mercado. Porque los indicadores que sigue la Fed continúan mostrando cierto deterioro, con lo cual la incertidumbre no desapareció", apuntó Palma Cané.