La Jornada Anual del Cluster del Pecán reafirmó su propósito de acercar conocimiento técnico, criterios de decisión y experiencias reales que permitan mejorar resultados productivos, sostener la calidad y fortalecer la competitividad de toda la cadena.
Con la participación de 250 asistentes provenientes de 10 provincias argentinas y delegaciones de Brasil, Uruguay, Perú y México, la Jornada Anual del Cluster del Pecán volvió a consolidarse como el principal punto de encuentro técnico y sectorial del pecán en la Argentina.
El primer día se llevó a cabo la “Apertura de Cosecha”, una instancia a campo en el establecimiento Don Carlos, en Yuquerí, y en Blueberries, en Concordia, enfocada en entender la cosecha y poscosecha como un proceso integral: desde la preparación del lote y el momento de cosechar, hasta las prácticas de poscosecha necesarias para proteger la calidad del producto. Con más de 80 asistentes y un gran equipo de colaboradores del Cluster a cargo de las distintas actividades, la propuesta puso en valor una idea central: gran parte del esfuerzo realizado durante el año puede potenciarse —o perderse— según cómo se ejecute esta etapa decisiva.
En esa línea, se destacó el enfoque de conocer el “ADN” de cada monte, entendiendo que los campos son diferentes por zona, diseño, recursos y selección varietal, y que por eso el manejo debe adaptarse a cada realidad. Desde la apertura se marcó el espíritu de la Jornada: no buscar una receta, sino comprender qué mirar, qué indicador seguir, qué decisión tomar y qué impacto esperar.
Como parte de la estrategia para maximizar el valor del contenido, la Jornada se organizó en sesiones generales y espacios específicos: un salón orientado a plantaciones avanzadas y otro destinado a plantaciones jóvenes y principiantes, donde se trabajó el ABC para llegar a montes productivos en la edad esperada.
En el Salón de Plantaciones Jóvenes se reforzó un mensaje clave: la productividad no empieza cuando el monte entra en producción; se construye mucho antes, en cada decisión tomada desde el inicio. Se destacó que lo que no se haga entre el año 0 y el octavo año puede retrasar la entrada en producción y generar costos productivos y económicos difíciles de recuperar.
En el salón de plantaciones avanzadas, las conferencias abordaron los distintos componentes del manejo del cultivo integrados en una lógica de proceso. Se puso especial énfasis en la importancia de planificar, registrar, monitorear, ordenar la información y tomar decisiones con anticipación, ubicando cada práctica dentro de la dinámica fenológica del cultivo.
Como parte de las actividades complementarias, se realizó una degustación de licor de pecán a cargo del bartender Sergio Rodriguez, elaborado especialmente para el evento, y una demostración culinaria del postre Concordia, creación de autor del chef Maximiliano Ceballos, que pone en valor la identidad gastronómica de la ciudad anfitriona.
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