En su primer mano a mano con Campo en Acción desde que asumió la conducción de la Facultad de Ciencias Agropecuarias, Mariano Saluzzio dio cuenta del horizonte que abre el plan de estudio actual y el perfil del ingeniero agrónomo que egresa de las aulas de la casa de altos estudios. También dio el margen para abordar su propio tránsito desde que ingresó como alumno al establecimiento de Oro Verde.
-¿Se imaginó aquel chico que en 1984 cayó a esta facultad que un día iba a llegar a ser decano?
-No, no, claramente no, no me había imaginado. La verdad que es un honor y un orgullo llegar a ser decano a esta facultad.
-¿Cómo fue cómo fue el trámite previo a que vos llegas a asumir como decano de la facultad? ¿Cómo fue el consenso en general para llegar a cumplir esta función?
-Ya en los meses de octubre y noviembre del año pasado, empezó a formarse un grupo de docentes autoconvocados, sabiendo que se nos venían las elecciones para febrero o marzo de este año. A la vez, ese grupo se fue ampliando hacia lo que llamamos un interclaclaustros, donde no solo participamos docentes, sino también alumnos, egresados y hasta no docentes; que empezamos a juntarnos para en primer lugar plantearnos objetivos y políticas para los próximos cuatro años, y que surgieran después las posibilidades de candidaturas. En esa situación es donde me plantearon algunos la posibilidad que yo sea decano, cosa que no me esperaba; y bueno, lo acepté. Dentro de ese grupo tuvimos una elección, hubo distintos candidatos y bueno, alí este votado por una mayoría. Y en ese sentido, fíjate qué buena unión de grupo que tuvimos que quienes sacaron algunos votos menos que yo, hoy están al lado mío conformando el grupo de la gestión como secretarios: uno secretario de Extensión y el otro como secretario en la parte productiva de los campos y los campos experimentales de la facultad. Así que para mí es un orgullo representar a este grupo. A la vez, salió electa absolutamente por consenso Alejandra Kemerer, que en ese momento era secretaria académica solamente , que sea la candidata a vicedecana, y vale recordar que a la vez sigue cumpliendo funciones de secretaria académica.
-Si bien vos sos un hombre de la casa, ¿Cómo encontraste a la facultad en tu llegada a esta nueva función?
-Muy bien. Se lo comenté a Pedro Barbagelata, el ex decano, en cuanto asumí: teníamos el problema de que nos habían dejado la vara muy alta. Pero bueno, intentaremos mantener esa posición que tiene la actualmente la facultad. Tenemos un nuevo Plan de Estudios, que ha salido por consenso del consejo directivo desde el 2023, que se está llevando a cabo, existiendo a la vez una comisión de seguimiento del nuevo Plan. Tenemos una facultad que está muy bien organizada, absolutamente todos los cargos docentes son por concurso, y también los cargos no docentes o personal administrativo de servicios. También tenemos muchísimos proyectos de investigación, tenemos mucha gente que ha realizado posgrados; hay mucho conocimiento aquí en la facultad que tiene que transmitirse al medio agropecuario.
-Hablabas del nuevo Plan de Estudios, ¿Cómo ha evolucionado desde que se comenzó a implementar hasta ahora y cuáles son las ventajas comparativas que muestran?
-Entendemos que hay muchas ventajas comparativas. Tenemos los primeros años de las carreras con materias obligatorias en consenso con todas las facultades del país. Después, tenemos la posibilidad de elegir materias según el rumbo que el alumno tome dentro del conocimiento agropecuario, aunque siempre decimos que la formación es generalista, pero hay posibilidades de elegir. Por último, una formación complementaria donde el alumno puede llegar a hacer una tesis de graduación. En ese caso, la tesis de graduación le da mucho mayor puntaje que el que le daba el Plan de Estudios anterior: el mismo cubría más o menos dos materias optativas; mientras que el actual alcanza a cubrir siete materias optativas. Entonces, creemos que los alumnos van a aprovechar a hacer más tesis y eso es bueno para la facultad, pero insistimos en que es muy bueno para la formación del alumno tener esa experiencia. La formación complementaria es muy interesante no sólo por la cantidad de materias que hoy tiene disponible la facultad, sino que también el alumno puede acreditar alguna materia hecha en alguna otra facultad o cursos hechos en algún otro lugar. Inclusive alumnos de intercambio que realizan alguna materia específica de alguna producción que no es típica de Entre Ríos, también la pueden acreditar. Entonces, da mayores posibilidades de acreditar conocimientos adquiridos de distinta forma. Inclusive, aquel alumno que es ayudante de cátedra o que trabaja en algún proyecto de investigación puede acreditar ese conocimiento.
-La Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UNER siempre se caracterizó por que, más allá de la formación específica para todos los alumnos, también está muy comprometida con el trabajo con el resto de la sociedad. ¿Eso ha cambiado en algo? ¿Cómo sigue la actualidad?
-Entendemos que sigue bien, intentamos siempre estar de acuerdo y en concordancia con la actualidad agropecuaria en general. Nuestra facultad, a la vez, siempre se ha caracterizado por tener una formación práctica muy interesante. Tenemos dos colectivos de más de 40 asientos, por lo tanto se hacen muchos prácticas a campo y en distintos lugares de la provincia; y se sale también mucho por fuera de la provincia para adquirir conocimiento de cosas que por ahí acá no pueden ver. Y estamos también muy en concordancia con muchas instituciones que tienen que ver con el sector agropecuario, como el INTA, gobiernos, asociaciones de productores, Federación Agraria Argentina, cooperativas, grupos CREA, etcétera. Es muy bueno para tener el cable a la tierra, conocer bien la realidad agropecuaria, investigar y formar a los alumnos para que solucionen los problemas que justamente nos traen las instituciones y nuestros egresados.
-En función un poco a todo esto, ¿Cuál es el perfil del ingeniero agrónomo que está saliendo al mercado laboral hoy en día?
-El perfil sigue siendo generalista, es decir, tenemos que formar un profesional que conozca un poco de todo; aunque en los últimos cursos de la carrera puede llegar a perfeccionarse hacia algún sector, aunque nuestro medio principal sigue siendo nuestra provincia. Entonces, formar un profesional que pueda actuar en todo el país, pero que tenga conocimiento específico de la provincia de Entre Ríos. Nuestra provincia tiene sistemas productivos muy característicos, y suelos muy característicos que no los ven en otros lugares. Entonces el profesional está muy capacitado para solucionar y trabajar en los sistemas productivos principalmente de nuestra provincia, sin dejar de lado la posibilidad y el conocimiento básico que le dan todas las materias para trabajar en cualquier lugar del país, o inclusive en el exterior. De hace muchos años a esta parte hay una tendencia generalizada en lo que es el cuidado del ambiente, el cuidado de nuestro planeta.
-Vos hablabas recién del cuidado del suelo, puntualmente una actividad específica que se ha desarrollado a lo largo de los últimos años. ¿Cómo ves que toma el alumno que está cursando la actualidad de ese temática?
-Bueno, a los alumnos les interesa mucho, en general la juventud le interesa mucho la producción sustentable. Eso es muy bueno: a la vez nos exige a nosotros tratar de transferir los conocimientos y realizar investigaciones para lograr la sustentabilidad desde el punto de vista productivo, pero también desde los puntos de vista económico y social.
-¿Sigue siendo amplio el campo de desarrollo para un profesional que egrese de esta facultad?
-Así es, y de ello es muestra el hecho de que la mayoría de los chicos cuando se reciben, no tardan tanto tiempo en conseguir trabajo. Normalmente es común que el primer paso, el primer trabajo del egresado tiene que ver con ventas, con vender productos fitosanitarios, semillas, algún tipo de servicio, vender maquinaria, etcétera. Pero ese primer trabajo es el que lo vincula al egresado con la producción agropecuaria, y por ahí le gusta ese trabajo y sigue en eso; pero al vincularse quizás le da la posibilidad de conocer productores o que los productores lo conozcan y empezar a conseguir trabajo ya en lo que más les gusta a los chicos, que es el asesoramiento a la producción agropecuaria.
-Si bien vos hablabas al comienzo de la nota que la gestión anterior había dejado te había dejado la vara alta, ¿Cuáles son los proyectos que traen en carpeta para concretar en el corto y mediano plazo?
-Nosotros tenemos un problema actual, muy importante, que son los bajos sueldos del personal administrativo y de servicio, como también son bajos sueldos que tienen los docentes. Eso es un problema que uno directamente no lo puede solucionar, porque depende del presupuesto nacional. Y si bien la facultad siempre tiene que estar vinculada con otras instituciones y con el medio agropecuario, mucho más lo tenemos que hacer en este momento. Eso es importante para llevar el conocimiento de la facultad hacia el medio, pero también eso nos puede llegar a generar recursos para que nuestros investigadores y nuestros docentes puedan seguir trabajando, y puedan seguir investigando y obteniendo recursos para poder seguir tirando hacia adelante. Entonces, nos planteamos ese desafío de vincularnos lo máximo posible con organismos nacionales, internacionales y con la producción en general para trabajar mancomunadamente en hacer llegar el conocimiento que aquí se genera hacia el medio. A su vez, traer del medio para acá los requerimientos que la sociedad nos está demandando, como también tener recursos para que nuestros investigadores y docentes no se nos vayan, que no nos vuelva a pasar como décadas atrás que se llamaba a concurso docente y no se presentaba nadie. Esa situación alguna vez se vivió, y pretendemos que no se vuelva a vivir. Quizás la solución de eso pase también por vincularnos más.
Daniel Aguilar / Campo en Acción
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