Los datos del último informe de la Red Nacional de Monitoreo de chicharritas, tomados del 1 al 15 de junio de 2026, vuelven a mostrar comportamientos heterogéneos en las poblaciones de la plaga en las distintas regiones; mientras las regiones NOA, NEA y Centro-Norte siguieron concentrando las mayores abundancias; el Centro-Sur y el Litoral presentaron una situación de relativa estabilidad y menores niveles poblacionales. Esto subraya la necesidad de monitorear activa y sistemáticamente también durante el período otoño-invernal, para comprender la dinámica poblacional estacional de este vector, particularmente en relación con las heladas, y así poder detectar cambios en su distribución espacial y anticipar escenarios de riesgo para las próximas campañas agrícolas.
En la zona endémica del NOA, donde el 76% de las trampas estuvo sobre cultivos de maíz en estado de madurez fisiológica (R6), las poblaciones de Dalbulus maidis continúan siendo altas y se incrementó levemente la proporción de localidades con la categoría de máxima abundancia (más de 100 adultos por trampa), que alcanzó al 83% del total.
En la otra zona endémica, el NEA, donde el 86% de las trampas se instalaron en cultivos de maíz (también predominantemente en R6), las poblaciones de la plaga ser mantuvieron en los altos niveles de abundancia del relevamiento anterior (el 54% con capturas superiores a 100 adultos).
En el Litoral, donde un tercio de las trampas se ubicó sobre maíz, el 90% registró presencia de chicharritas. Si bien la distribución es generalizada, aparece una retracción de las localidades con más de 100 adultos por trampa, que cayeron al 16% del total, desde el 26% del relevamiento anterior. Las mayores densidades poblacionales se dieron en Entre Ríos y Corrientes.
En la región Centro-Norte, donde el 55% de las trampas se instalaron en lotes de maíz, se evidencia una alta presión del vector, que apareció en el 97% del total; sin embargo, la proporción de localidades con la máxima abundancia disminuyó del 81% del relevamiento anterior, al 64% en el actual.
Finalmente, en el Centro-Sur, donde el 51% de las trampas monitoreadas se encontraba en cultivos de maíz, siguió predominando la ausencia del vector (47% de las localidades) y los bajos niveles de abundancia (sólo en el 6% se registró la categoría máxima, contra el 13% del registro anterior).
Por otra parte, el informe presenta datos sobre el porcentaje de individuos portadores de Corn Stunt Spiroplasma (CSS) en tres localidades monitoreadas de la región Centro-Norte, que evidencian bajos niveles de portación.
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